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noticia

Mónica Schwarz y Gema Cabrera, pioneras de los talleres de la UCA en la Noche Europea de los Investigadores 25 septiembre 2026

Mónica Schwarz y Gema Cabrera, pioneras de los talleres de la UCA en la Noche Europea de los Investigadores

La Universidad de Cádiz, a través de su Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i) – Vicerrectorado de Investigación y Transferencia, coordinará, por undécimo año consecutivo en la provincia de Cádiz, el macro-evento de divulgación científica la Noche Europea de los Investigadores el próximo viernes 25 de septiembre en San Fernando. Esta acción, en la que participarán unos 550 científicos y científicas, tiene como objetivo acercar su trabajo a la ciudadanía a través de un amplio programa de actividades que contempla talleres, experimentos, rutas, microencuentros y catas científicas.

Gema Cabrera (GC), licenciada en Ciencias Químicas, es profesora titular del área de Ingeniería Química, vicedecana de Estudiantes y Relaciones Institucionales de la Facultad de Ciencias y responsable del taller ‘La ciencia es divertida’. Y Mónica Schwarz (MS), licenciada en Farmacia y en Ciencia y Tecnología de Alimentos, es profesora en el Centro Universitario de Enfermería adscrito a la UCA, Salus Infirmorum, y coordina el taller ‘La salud es divertida’.

¿Cómo surgieron los talleres ‘La salud es divertida’ y ‘La ciencia es divertida’? ¿Qué inquietud o necesidad os llevó a ponerlos en marcha en sus primeras ediciones?

(GC): La inquietud por divulgar la ciencia es una seña de identidad de los profesores e investigadores de la Facultad de Ciencias. Desde muchos años antes a la celebración en Cádiz de la Noche Europea de los Investigadores, la Facultad ha abierto sus puertas con talleres de divulgación dirigidos a jóvenes de educación secundaria y bachillerato para fomentar su interés en la ciencia y la tecnología. Por lo que cuando surgió esta iniciativa contábamos con personas, material y ganas suficientes para participar.

(MS): En nuestro caso, fue fruto de un encuentro casual con un amigo que en ese momento estaba vinculado a la organización de la Noche de los Investigadores, y que me comentó la posibilidad de participar. Al tratarlo con la dirección del Centro y con los compañeros, enseguida nos entusiasmamos con la idea y vimos la oportunidad de aportar nuestro granito de arena en la visibilización de la investigación en el ámbito de la salud en general, y de la enfermería, en particular. Esto fue en 2016, desde entonces… no hemos fallado, y ya cumplimos una década asistiendo ininterrumpidamente.

Mirando hacia atrás, ¿cómo han cambiado ambos talleres desde sus inicios hasta hoy? ¿Qué elementos indispensables se mantienen intactos y cuáles han tenido que reinventarse?

(GC): En nuestro taller, bajo el paraguas de realizar experimentos o demostraciones con sencillez porque va dirigido a los más pequeños, cada año tratamos de introducir nuevas actividades y adaptarnos, cuando nos es posible, a la temática que se propone cada año. Por ejemplo, este año se hace referencia al Agua y a los Eclipses, por lo que hemos incorporado 3 nuevas actividades relacionadas con estos temas. Como intacto se mantiene una actividad final que nos sirve para unificar al grupo antes de finalizar cada turno, ya que los chicos se dividen para hacer varios “subtalleres”, se llama ‘El Volcán’. Les resulta muy llamativo que mezclando muy poca cantidad de varias sustancias se pueda generar una gran espuma de colores.

(MS): Hemos intentado que sea un taller dinámico, proponiendo diferentes actividades a lo largo de estos años… aunque hay algunas que se han mantenido constantes. Cuando comenzamos con el diseño del taller, pensamos que es importante que llegue a la población el mensaje de que detrás de cada práctica asistencial, hay investigación. Detrás de una recomendación nutricional o un determinado cuidado enfermero, hay estudios científicos que avalan ese consejo sanitario. Bajo ese prisma, hemos intentado crear talleres que transmitan de una forma divulgativa mensajes relacionados con la promoción de la salud actualizados, basados en las últimas evidencias científicas. El primer año que participamos (2016) planteamos un taller de elaboración de jabones que nos servía para mostrar un correcto lavado de manos, además de otra actividad de primeros auxilios. La elaboración de jabones se ha mantenido de forma permanente, debido al gran éxito que tiene. El resto ha ido cambiando, introduciendo diferentes actividades encaminadas a la promoción de la salud, tales como alimentación saludable, tod@s cuidamos a los bebés, taller de menopausia o concienciar del peligro del vapeo, entre otros.

“Detrás de cada práctica asistencial, hay investigación y estudios científicos que avalan ese consejo sanitario”

La Noche Europea de los Investigadores supone un engranaje de espacios y personal. ¿Cuánto tiempo y esfuerzo requiere preparar estos talleres? y ¿qué papel juegan los jóvenes investigadores, estudiantes y voluntariado?

(GC): Supone empezar a trabajar desde que lo ponen en marcha en la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación. Lo primero es contar con voluntarios, se realiza una convocatoria abierta a todo el personal docente e investigador del centro que, a su vez, hace partícipes a los alumnos de doctorado y alumnos colaboradores con los que trabajan. Y, a la vez, es abierta en contenido, se invita a los participantes a proponer nuevos talleres que idean en función de su experiencia investigadora. Antes de las vacaciones de verano ya tenemos seleccionados y diseñados los talleres y, a la vuelta de vacaciones, arrimamos el hombro para preparar material, montar experiencias y probarlas. El mayor valor de este taller son las personas, se involucra todo el equipo decanal y tenemos la gran suerte de contar cada año con la generosidad de más de 20 investigadores y, no sólo de ellos, si no de sus hijos, en muchos casos, que ya se sienten parte de la gran familia del taller. Los peque-científicos que nos acompañan sorprenden, lo llevarán en los genes.

“El mayor valor de este taller son las personas. Tenemos la gran suerte de contar cada año con la generosidad de más de 20 investigadores y de sus hijos”

(MS): Supone mucho esfuerzo… y eso es una de las grandes dificultades de la organización de este evento. En nuestro taller, participan voluntarios y estudiantes, que por supuesto son muy importantes, aunque a veces pensamos que si la noche de los investigadores fuera dos semanas más tarde, se uniría un mayor número de estudiantes, ya que el curso apenas ha comenzado en estas fechas.  En el taller de ‘La Salud es divertida’, gran parte del trabajo recae en el profesorado investigador del Centro. Tengo la suerte de contar con unos compañeros (y amigos) maravillosos, que siempre están dispuestos (y en muchas ocasiones, también sus familiares, raro es el año que no se unen parejas, hijos/as para ayudarnos), pero hay que reconocer que es muy cansado. Nosotros, por ejemplo, pasamos gran parte del mes de septiembre organizando el taller y en junio se hace una reunión para valorar qué se va a hacer y poder pedir el material necesario. A veces, se pasa por la cabeza no participar, pero al finalizar ese día, siempre estamos contentos y felices de que Salus Infirmorum haya contribuido en la noche de los investigadores de Cádiz. Cuando se está preparando el taller, sobre todo los días previos, es frecuente decir… este es el último año, pero luego llega el curso siguiente, y nos volvemos a animar, no sé cuánto tiempo más… Cuando estoy cansada y pienso en dejar de participar un tiempo, siempre me acuerdo de mi director de tesis, el profesor Carmelo García Barroso, que estuvo participando incansablemente durante años… y la verdad es que me sirve de ejemplo. Aprovecho esta pregunta que me hacéis para agradecer también, además de a mis compañeros y voluntarios, a la unidad de Cultura Científica y de la Innovación de la UCA, que con Paula, Blanca y el resto del equipo hacen más llevadera la experiencia; son las hadas madrinas de esa noche, que velan para que todo salga bien.

Diseñar experiencias participativas y rigurosas a la vez no es sencillo. ¿Cómo gestionáis la complejidad técnica para que los experimentos salgan bien ante cientos de personas?

(GC): Como decía antes, con suficiente antelación se prepara el material y se hacen distintos ensayos para que luego se desarrollen de la forma más clara y efectiva. Eso no quita que, en alguna ocasión, hayamos tenido que recurrir a la improvisación y la creatividad.

(MS): Bueno, como he dicho antes, las actividades planteadas son fruto de reuniones y de la experiencia de un año para otro. Una compañera, por ejemplo, apuntó el año pasado, justo al terminar, áreas de mejora para el año siguiente y eso nos ha servido de mucho para intentar organizar mejor la actividad este año. Para eso, se hacen las actividades días antes, para ver que todo funciona, que el material está…

Equipo del taller ‘La Ciencia es divertida’

Por vuestros stands pasa una gran variedad de público, desde niños pequeños hasta personas mayores. Adaptar el mensaje será importante para llegar, ¿no?

(GC): En nuestro caso concreto, el taller está enfocado a los más pequeños, entre 5 y 10 años, justo para darles un espacio concreto a ellos. Muchos talleres del evento están enfocados a divulgar lo que los investigadores están desarrollando en los proyectos de investigación en los que trabajan y, en ocasiones, esos conceptos pueden escapar un poco para los más pequeños. En este taller el objetivo es acercar conceptos de los distintos campos de la ciencia (matemáticas, física, química, biología, …) de una forma clara, amena y atractiva y adaptando el lenguaje y las explicaciones a casos cotidianos que puedan comprender. Los ponemos en situación, lo primero que les colocamos es una bata y unas gafas de seguridad.

“En este taller, el objetivo es acercar conceptos de los distintos campos de la ciencia de una forma clara, amena y atractiva”

(MS): Sí, eso procuramos tenerlo en cuenta. Hay todo tipo de público, pero es verdad que predomina el público familiar e intentamos que haya temas que puedan interesar a todas las franjas de edad. El de elaboración de jabones está más enfocado al público infantil, aunque luego los padres/madres también nos preguntan si pueden hacerlo… Un año, por ejemplo, colaboraron con nosotros compañeros del 061 e hicieron un taller de torniquetes indicado únicamente para adultos y tuvo un gran éxito. En la actividad de alimentación saludable, intentamos que haya una parte más de experimento que les llama más la atención a los más pequeños y luego la explicación es para toda la familia y los mayores suelen estar muy interesados.

Equipo del taller ‘La salud es divertida’

 Tanto en el ámbito de la salud como en el de las ciencias en general existen ideas preconcebidas y prejuicios relacionados con la tecnificación y la especialización de los estudios. ¿Creéis que este formato de feria es necesario para desmontar mitos populares y despertar vocaciones científicas?

(GC): En mi opinión, me parece fundamental que la sociedad, ya no sólo hablo de los pequeños, pueda conocer a que se dedica el dinero que tanto se reclama para la investigación, y que lo puedan conocer de primera mano es un lujo. Y, por otra parte, también ayuda a diluir esas frases hechas de “lo aburrido que son las matemáticas” o “lo difícil que es la física”. Más de una vez nos ha pasado que nos han dicho en clase un estudiante universitario “yo te conocí a ti en un taller científico”.

(MS): Sí, completamente. Creo que en general, la idea que se pueda tener de la investigación no se ajusta a la realidad y en ocasiones, es poco valorada.  Además, con frecuencia se asocia la investigación a determinadas titulaciones… y en ese sentido, este formato nos permite conocer qué se hace desde diferentes áreas de conocimiento y desmitificar que sólo hacen investigación unos pocos. En mi caso, por ejemplo, no soy enfermera, y gracias a mi trabajo en Salus como docente en la titulación del grado de Enfermería, me ha permitido conocer otra manera de realizar investigación, que la verdad, no conocía antes. Visibilizar investigación que a priori, es menos conocida, se puede realizar gracias a este tipo de eventos divulgativos.

“Visibilizar investigación que a priori, es menos conocida, se puede realizar gracias a este tipo de eventos divulgativos”

Tras tantas ediciones a vuestras espaldas, ¿recordáis alguna anécdota, pregunta curiosa o reacción de algún visitante que se os haya quedado grabada?

(GC): En nuestro taller resulta muy simpático cuando grupos de chicos y chicas de 12-15 años que se sienten ya mayores, ese día se quieran quitar años para participar. Más de una vez, hemos adaptado alguna actividad sobre la marcha para darles la oportunidad de participar.

(MS): Muchas… Como he dicho antes, es muy cansado, pero también muy divertido. Quizás me quedo con el primer año… por la cantidad de gente que participamos, y porque siempre hemos tenido buena acogida, pero ese año recuerdo que íbamos con música porque teníamos una coreografía para mostrar el correcto lavado de manos y la verdad es que la gente estaba entregada y nosotros con ellos.

Otra anécdota fue un poco más dramática, pero lo cuento porque acabó bien. Precisamente, el año que hicimos el taller de tod@s cuidamos a los bebés, una madre llegó super asustada porque su bebé no respiraba. Sabía que nuestro taller era el Centro Universitario de Enfermería de Salus y vino corriendo. Los compañeros del 061 que ese año estaban con nosotros actuaron y afortunadamente, todo quedó en un susto.

En 2026, la ciudad de San Fernando acogerá de nuevo este gran evento de divulgación científica. ¿Qué actividades principales estáis preparando para los talleres de esta nueva edición?

(GC): Este año, los participantes van a construir su propio eclipse lunar y solar, también van a conocer microorganismos que se encuentran en el mar y plasmarlos en una pequeña creación y van a descubrir cómo se obtiene hidrógeno del agua y cómo resolver un problema medioambiental mediante juegos.

(MS): Pues el taller de jabones, como no podía ser de otra manera, y este año retomamos el taller de primeros auxilios, que hace ya algunos años que no lo teníamos entre nuestras actividades. Finalizo animando a que vengáis a vernos y agradeciendo de nuevo a mis compañeros el enorme trabajo que realizan.