“La convergencia entre la Inteligencia Artificial y las Humanidades Digitales representa uno de los momentos clave para la investigación académica y la preservación cultural” 30 enero 2026
Marieta Cantos, directora del Instituto de Estudios del Mundo Hispánico, analiza cómo las nuevas tecnologías están cambiando el enfoque de las humanidades en el entorno universitario
Vivimos un momento histórico, en una bisagra entre un mundo analógico que se desvanece y otro digital que emerge con más interrogantes que respuestas. Muchas de las claves para comprender este nuevo escenario no se encuentran en chips ni en nubes virtuales, sino en los textos y reflexiones de humanistas que analizaron el universo que les rodeaba guiados por el pensamiento crítico y la herramienta infalible de la palabra. El Instituto de Investigación en Estudios del Mundo Hispánico (IN-EMHis) de la Universidad de Cádiz es uno de esos bastiones del pensamiento donde el análisis de la convergencia de espacios y tiempos ofrece una mirada amplia sobre quiénes somos a partir de quiénes fuimos. Su directora, la profesora Marieta Cantos, analiza en esta entrevista la actividad del IN-EMHis y avanza cómo el pujante ecosistema digital se ha integrado en los trabajos que desarrollan sus investigadores.
¿Cuáles son las líneas de trabajo del Instituto de Investigación en Estudios del Mundo Hispánico (IN-EMhis)?
Nuestro instituto aborda distintas líneas de investigación centradas en el Mundo Hispánico, desde la cultura popular y el patrimonio, los estudios lingüísticos y literarios, la historia de las ideas políticas (liberalismo, democracia, heterodoxias) la historia social (género, movimientos sociales), la globalización y las relaciones internacionales. Además, desde la dirección del instituto hemos apostado por las humanidades digitales como modo de avanzar en la investigación y, sobre todo, en la transferencia de los resultados, que se proyecta en el HispanoLab.
En sus líneas de trabajo confluyen investigaciones de ámbitos muy diversos, ¿cómo enriquece a los investigadores entrar en contacto con áreas tan distintas?
En nuestra experiencia previa, como grupos de investigación, hemos realizado distintas actuaciones colaborativas y multidisciplinares que nos han permitido confirmar que este tipo de enfoque transversal que atiende tanto a la historia, la literatura, la lengua, el arte y la cultura de la comunidad hispánica es el camino que más enriquece a los investigadores y a su transferencia a la sociedad. Buen ejemplo de esto se dio en todo lo relativo al Bicentenario de la Constitución de 1812. En aquel momento, Cádiz vivía una excepcional riqueza multicultural con enorme proyección en Europa y América, que se plasmó en el proyecto de Excelencia Las Cortes de Cádiz y la revolución liberal en Andalucía e Iberoamérica. Un marco comparativo (Ref. PAI05-HUM-00549). En esa línea seguimos trabajando ahora en otro proyecto, derivado del anterior, Publicación y Jura de la Constitución de 1812, que incorpora, además, entre los territorios de Ultramar, a Filipinas.
¿Cómo influye la situación geográfica de Cádiz y su legado como nexo de tres continentes en los trabajos que realiza la institución y en su grado de internacionalización
Cádiz es un enclave estratégico excepcional entre Europa, América y el Norte de África; por eso, el In-EMHis apuesta por convertirse en un referente para los estudios relativos al Mundo Atlántico y ultramarino. Entre otras iniciativas, resulta de especial interés el proyecto del investigador Ramón y Cajal, David Manzano, sobre la Micronesia Hispana.
Uno de los reflejos más claros de esta conexión internacional del IN-EMHis está en el Comité Asesor Externo, integrado por investigadores de reconocido prestigio en el ámbito de las Humanidades, procedentes de universidades y centros de investigación internacionales. El comité está integrado por Daniel Barceló Rojas, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México; Concepción Company Company, de la Universidad Nacional Autónoma de México; Elisabel Larriba, de la Université de Aix-Marseille, vinculada a la UMR Telemme (AMU-CNRS); Ricardo Martín de la Guardia, de la Universidad de Valladolid; María Mencía, de Kingston University; Maurizio Isabella, de la University of London; y Emmanuelle Sinardet, de la Université Paris Nanterre. Además, en nuestros proyectos colaboran varios investigadores de Europa y América y brindamos la posibilidad de realizar estancias de investigación tanto a doctores como a investigadores predoctorales. Muchos de estos investigadores visitantes han venido desde Argentina, México, Brasil, gracias a los programas de la AUIP o de otras convocatorias.
Este curso hemos iniciado una nueva actuación para incorporar a investigadores que realizan sus prácticas en el In-EMHis, dentro del programa Traineeship. En la actualidad las está finalizando una investigadora predoctoral de la Universidad de Turín.
¿Qué papel juegan los estudiantes (de grado, máster y doctorado) en las actividades y proyectos del Instituto, y de qué manera se fomenta su participación en la investigación?
Los investigadores de grado suelen incorporarse a través de los Grupos de Investigación, pero en otras ocasiones se dirigen a nosotros para realizar sus prácticas curriculares o extracurriculares. Acudimos también a convocatorias como Univergem, becas Investigo del programa de la Junta de Andalucía, becas de colaboración y estamos ahora estudiando la colaboración con institutos para abrir nuestra investigación a estudiantes jóvenes. A algunas de estas convocatorias también tienen acceso los estudiantes de máster y de doctorado que hacen sus TFM y tesis con nosotros. Estos últimos, así como los egresados, tienen la oportunidad de presentarse, además a las convocatorias de PTA del Ministerio. Las jornadas que organiza el Instituto les permite difundir sus investigaciones, colaborar con nuestros equipos y presentar nuevas iniciativas, bien de forma individual, bien a través de sus representantes en el Consejo del In-EMHis.
En los seminarios y jornadas que lleva a cabo el instituto se subraya el compromiso social con valores como la igualdad de género y la memoria histórica. ¿Cómo se conjuga ese compromiso con la excelencia en la investigación?
Nuestro instituto integra este compromiso de manera natural en su actividad investigadora. Contamos con especialistas en Género e Igualdad y, de forma transversal, promovemos los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, especialmente los vinculados a la educación de calidad, la igualdad de género, la reducción de las desigualdades y la construcción de sociedades más justas y democráticas. Estos principios guían tanto nuestras actividades académicas como las iniciativas de divulgación. En este aspecto, cuidamos de manera expresa que la composición de comisiones y la organización de actividades atiendan a criterios de paridad y equidad Un ejemplo reciente ha sido la actividad desarrollada junto a la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación, en la que alumnado de distintos institutos participó en una mesa redonda sobre arte, género y memoria y visitó la exposición Mujeres en las Artes, con el objetivo de visibilizar el papel femenino en la Historia del Arte. La muestra fue comisariada por María del Castillo García, miembro del Instituto.
Este compromiso se extiende también al ámbito de la memoria histórica. El portal de Memoria ciudadana preserva y difunde testimonios recogidos desde finales de los años noventa por el profesor Alberto Ramos Santana y sus estudiantes, dando voz a personas que vivieron la Segunda República, la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura, contribuyendo así a la construcción de una Memoria Democrática. De forma complementaria, el Corpus de Literatura Oral de Cádiz, liderado por la profesora Virtudes Atero, recupera y pone en valor una tradición cultural hoy casi desaparecida, acercando a la sociedad actual las voces, saberes y prácticas del mundo rural andaluz. En ambos casos, investigación y compromiso social avanzan de la mano.
Dentro del Instituto se integra un laboratorio especializado en Humanidades Digitales. ¿En qué consiste esta apuesta de la Universidad de Cádiz?
Es una iniciativa de la dirección del In-EMHis, al considerar que las tecnologías digitales son un instrumento fundamental para el avance en el conocimiento, la recuperación, preservación y apreciación del patrimonio cultural en todas sus vertientes. En esta apuesta por las Humanidades Digitales, el HispanoLab está concebido como un espacio integrador y facilitador, colaborativo, que permite: visibilizar los proyectos desarrollados; facilitar la transferencia de conocimiento y garantizar los derechos culturales y la participación de la ciudadanía. Pues solo si las comunidades se implican en el conocimiento y difusión de su patrimonio, pueden hacer apropiación de él y asegurar su pervivencia para las futuras generaciones. Es, además, una plataforma de ciencia abierta, con la que garantizamos la sostenibilidad y la transparencia en la gestión de los datos resultantes de nuestras investigaciónes. En el HispanoLab se alojan actualmente los proyectos: Corpus de Literatura oral de Cádiz (CORLIOC), Corpus de las Hablas Andaluzas (CDHA), Memoria Ciudadana, DataPrensa, LABPAT, Ciberhispánica, Constitución de 1812 y alberga un enlace al Centro de Documentación e investigación en Movimientos sociales en el que colaboran investigadores del In-EMHis y del INDESS. En definitiva, vamos paso a paso, pero confiamos en que se vayan incorporando otras plataformas con los resultados de los nuevos proyectos obtenidos en las distintas convocatorias competitivas.
Además, el In-EMHis ha sido pionero en tomar el testigo de la Universidad de Jaén para acoger la celebración de la jornadas de la red CLARIAH-AND y presentar las aportaciones de las Universidades andaluzas al Humanismo Digital.
En un contexto de rápido avance de la inteligencia artificial, ¿cómo se está integrando la IA en las investigaciones del Instituto y qué potencial ve para las humanidades?
Es sin duda un reto que la investigación humanística afronta al igual que lo hacen otros ámbitos de conocimiento. La IA es ya una herramienta tecnológica que debe formar parte de las competencias de nuestros futuros investigadores y profesionales, aunque su desarrollo e implementación es, en la actualidad, gradual. También en este contexto algunas de las líneas desarrolladas desde el Instituto han estado atentas y dado diversas experiencias, sobre todo en el terreno de la estética y la literatura digital, integrada en el portal Ciberhispánica. Un ejemplo es la exposición, llevada a cabo en febrero de 2024 en colaboración con la Biblioteca UCA Versos codificados. La poesía hecha con IA que contó con la presencia de los artistas de la U. de Bergen Jason Nelson y Alinta Krauth. Cabe señalar también cómo este tema está presente tanto en la formación de nuestros investigadores como en su faceta de docentes, con proyectos de innovación de referencia. De manera general, la convergencia entre la Inteligencia Artificial (IA) y las Humanidades Digitales (HD) representa uno de los momentos clave para la investigación académica y la preservación cultural. No se trata simplemente de automatizar tareas, sino de cambiar la escala y la naturaleza de las preguntas que podemos formular sobre la historia, el arte y la literatura humana. Posiblemente, el desarrollo de la IA en procesos y procedimientos se convierta en unos años en un apoyo efectivo, por ejemplo, en lo relativo a la preservación de nuestros datos y de nuestra memoria histórica y cultural.
El mundo está marcado por las fake news, la desinformación y la polarización, ¿qué relevancia tienen como antídoto las humanidades?
La formación en humanidades tiene como objetivo favorecer el pensamiento crítico, pero el creciente avance del tecnocapitalismo limita el tiempo para pensar con el fin de impedir el despliegue de una conciencia que alerte sobre la falta de solidaridad, las prácticas de odio y de exponernos públicamente para convertir en mercancía nuestra intimidad. El tecnocapitalismo ha llegado también a las universidades. Parece que todo lo que no se monetiza, lo que no es rentable, no tiene valor y no es digno de aprecio; de ahí que las humanidades se hayan ido dejando de lado aunque, por otra parte, esa capacidad de desplegar el pensamiento crítico y la creatividad estén empezando a revalorizarse en la actualidad. El pensamiento humanístico, crítico, independiente, es esencial en nuestro desarrollo como ciudadanos y el discurso tecnológico debe integrar el componente humano, de pensamiento. Un tecnocentrismo acentuado nos lleva a la tiranía de la eficiencia, sólo combatible desde la integración del pensamiento humano en todo el proceso, no como simple parche ético. La reflexión sobre la era tecnológica es una reflexión sobre nosotros mismos, no son esferas independientes.
Usted lleva más de 25 años ligada a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz. ¿Cómo ha evolucionado el centro en este cuarto de siglo?
Creo que la Facultad se ha dejado contagiar por la tristeza burocrática de la que habla Remedios Zafra. Por eso, en el día a día nos pueden parecer más necesarias y urgentes las múltiples tareas administrativas que dialogar, cooperar, incentivar la creatividad. Creo que nos hemos ido acomodando, pero también es verdad que en los últimos años hay iniciativas que tratan de sacudir y recuperar el sentido humanístico de nuestra docencia, nuestra investigación y nuestro modo de integrarnos en el territorio y de participar activamente en nuestro entorno. Hay un potencial humano de indudable valor que continúa reinventándose pese a la adversidad del sistema, poco amable en muchos puntos con el investigador. Sin embargo, hemos conseguido formar a una generación de investigadores jóvenes que van a decir y mucho en los próximos años.
