Investigadores de la UCA lideran una campaña internacional para mejorar el conocimiento de las brisas marinas en la costa gaditana 19 August 2026
Expertos de España, Noruega, Alemania, Francia y Estados Unidos despliegan en Chipiona y Sanlúcar una completa red de observación para comprender mejor cómo se forman estos vientos costeros y mejorar su predicción
Investigadores de la Universidad de Cádiz han liderado la campaña científica BRISA-Cádiz, una iniciativa internacional que ha reunido durante la segunda quincena de julio a especialistas de distintos países para estudiar uno de los fenómenos atmosféricos más característicos del litoral gaditano: las brisas marinas. Durante dos semanas, un amplio despliegue de instrumentación científica instalado entre Chipiona y Sanlúcar de Barrameda ha permitido analizar con un nivel de detalle sin precedentes cómo se generan estos vientos costeros, cómo evolucionan a lo largo del día y qué efectos tienen sobre el clima y la meteorología de la zona.
La campaña está coordinada por el investigador Carlos Román Cascón, del grupo de Oceanografía Física de la Universidad de Cádiz, y cuenta con la participación de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de las Islas Baleares, el Servei Meteorològic de Catalunya, la Universidad de Bergen (Noruega), los centros alemanes Forschungszentrum Jülich y Technische Hochschule Ostwestfalen-Lippe, Météo-France, el Laboratoire d’Aérologie de Francia y la Universidad de Utah (Estados Unidos). Esta colaboración reúne capacidades científicas y tecnológicas complementarias para abordar un fenómeno cuya influencia resulta determinante en la meteorología costera, la calidad del aire, el confort térmico y la circulación atmosférica del litoral.
Es importante indicar que aunque las brisas marinas forman parte del paisaje cotidiano de muchas zonas costeras, todavía existen importantes incógnitas sobre su comportamiento. La investigación impulsada desde la Universidad de Cádiz pretende comprender con mayor precisión cómo se desarrolla su estructura vertical desde el mar hacia el interior, cuáles son los mecanismos que desencadenan su formación y cómo interactúan con sistemas atmosféricos de mayor escala, como el anticiclón de las Azores o la baja térmica ibérica, así como con otros flujos locales condicionados por la complejidad del terreno y los distintos usos del suelo. Asimismo, el proyecto estudia la influencia de las brisas sobre el balance energético de la superficie y sobre las condiciones meteorológicas que experimentan las poblaciones costeras, incluyendo aspectos relacionados con el confort térmico en áreas urbanas.

Mejorar la capacidad de predicción de las brisas marinas
De igual forma, uno de los objetivos principales de la campaña consiste en mejorar la capacidad de predicción de estos episodios mediante la evaluación de modelos meteorológicos globales y de mesoescala. Entre ellos destaca el modelo Weather Research and Forecasting (WRF), que la Universidad de Cádiz ejecuta de forma operativa y que podrá perfeccionarse gracias a la gran cantidad de observaciones obtenidas durante esta campaña.
Para alcanzar estos objetivos, BRISA-Cádiz ha combinado la infraestructura permanente que la Universidad de Cádiz ha desarrollado durante los últimos años en este sector del litoral con nuevos equipos instalados específicamente para el proyecto. A la red de estaciones meteorológicas y de turbulencia ya existentes en enclaves como La Jara, el faro de Chipiona, la playa de Las Piletas, los campos de Munive o las marismas de Proa Sal se han sumado un sistema LiDAR instalado en el puerto de Chipiona, una torre para medir el balance energético superficial, sensores de flujos oceánicos de energía y dióxido de carbono, así como una boya oceanográfica fondeada frente a la costa.
Durante el periodo intensivo de observación, cinco equipos de investigación han trabajado de forma simultánea realizando radiosondeos en el mar, la costa y el interior, vuelos de drones, mediciones oceanográficas y perfiles verticales continuos desde una embarcación equipada con un globo cautivo. A ello se han sumado recorridos instrumentados por zonas urbanas mediante una mochila meteorológica y el sistema móvil MaRTy, lo que ha permitido reconstruir con gran detalle el comportamiento de la brisa marina desde que comienza a formarse sobre el océano hasta que se disipa tierra adentro. Todas estas operaciones se han desarrollado con las autorizaciones correspondientes y en coordinación con las administraciones competentes para garantizar la seguridad de los trabajos de campo.
Elección del entorno
La elección del entorno de Chipiona y Sanlúcar de Barrameda responde a sus excepcionales condiciones para este tipo de investigaciones, ya que la relativa lejanía del Estrecho de Gibraltar favorece la aparición de episodios de brisa marina especialmente bien definidos. Además, la red de observación que la Universidad de Cádiz ha ido consolidando durante los últimos años proporciona una base científica de gran valor para el desarrollo de campañas internacionales como BRISA-Cádiz.
El proyecto, identificado con la referencia PID2024-159841OA-I00, está financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la Agencia Estatal de Investigación, en el marco de la convocatoria de Proyectos de Generación de Conocimiento del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2024-2027. Los resultados contribuirán a mejorar la comprensión de un fenómeno atmosférico con importantes implicaciones para la predicción meteorológica, la planificación territorial y el estudio de los procesos climáticos en zonas costeras, reforzando al mismo tiempo el papel de la Universidad de Cádiz como referente en investigación sobre oceanografía física y meteorología litoral.
El desarrollo de la campaña ha sido posible gracias a la colaboración de numerosas instituciones y entidades que han facilitado el despliegue científico y logístico del proyecto. Entre ellas figuran Puertos del Estado, a través de la Autoridad Portuaria de Sevilla, el Puerto de Chipiona, el Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, ENAIRE, la Oficina de Operaciones Aéreas de la Base Naval de Rota y el Parque Nacional de Doñana. Asimismo, el equipo investigador ha querido agradecer el apoyo prestado por el Hotel Playa de La Luz, el Hotel Bendita Locura, PROASAL, La Siesta de La Gaviota y, de manera especial, a Curro, cuya colaboración ha permitido instalar parte de la instrumentación en ubicaciones estratégicas para el desarrollo de la campaña.

