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INiBICA, investigación biomédica de vanguardia desde la Universidad de Cádiz hacia la sociedad 6 febrero 2026

INiBICA, investigación biomédica de vanguardia desde la Universidad de Cádiz hacia la sociedad

Tres catedráticos del Instituto de Investigación e Innovación Biomédica de Cádiz detallan la vocación científica y de transferencia de esta iniciativa conjunta de la UCA y la Junta de Andalucía

El Instituto de Investigación e Innovación Biomédica de Cádiz (INiBICA) es una de las joyas de la UCA. El instituto supone una muestra de las posibilidades de la colaboración entre instituciones, al integrar el trabajo de la universidad y del Servicio Andaluz de Salud de la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía. Fruto del esfuerzo y la excelencia del trabajo que se desarrolla en esta institución fue el reciente reconocimiento como Instituto de Investigación Sanitaria, otorgado por el Instituto de Salud Carlos III, organismo dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Si los reconocimientos son importantes, más lo es la dedicación y el talento de las investigadoras e investigadores que conforman su amplio equipo humano. En esta entrevista, José Castro Piñero, catedrático en Educación Física y Deportiva; Mónica García Alloza, catedrática en Fisiología; y José Antonio Girón, catedrático en Medicina, nos cuentan cómo surgió su vocación investigadora y algunas de sus aportaciones a la sociedad.

¿Qué le motivó personalmente a dedicarse a la investigación?

José Castro (J. C.) En 5º de INEF, en la asignatura de Fisiología del Ejercicio, nuestro profesor Ángel Gutiérrez nos comentaba sobre sus estancias de investigación en Canadá; como trabajo de la asignatura nos daba a elegir un artículo científico que teníamos que analizar y presentar en clase, proponiendo un nuevo estudio a raíz del analizado. Intentaba enseñarnos a realizar una evaluación profunda, objetiva y razonada de un texto científico, con el fin de emitir un juicio fundamentado, destacando fortalezas y debilidades. Ambas cosas me cautivaron, él me inculcó el gusanillo por la investigación y despertó en mí una vocación clara. Desde entonces, tuve la inquietud de trabajar en la universidad como vía para generar conocimiento científico. Aunque ese objetivo no se materializó hasta 10 años después de llegar a la Universidad de Cádiz. Mi estancia en la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) supuso un punto de inflexión definitivo en mi carrera investigadora y consolidó esa motivación inicial que sigue guiando mi trabajo hoy en día.

Mónica García (M. G.) Las ciencias biomédicas me han interesado siempre, pero fueron dos profesoras durante la carrera, las doctoras María Javier Ramírez y Berta Lasheras quienes me animaron a dedicarme a esto, concretamente al cerebro y la enfermedad de Alzheimer, y comencé a trabajar en el laboratorio al día siguiente de terminar la carrera. Posteriormente en la Universidad de Harvard, con el doctor Bacskai y… hasta hoy.

José Antonio Girón (J. A. G.) Siempre he sido inquisitivo y me ha gustado entender los mecanismos de enfermedad y curación. Por otro lado, me planteé en un principio que, si todo lo que sabemos es lo que nos transmiten los demás (libros, artículos científicos), poco estamos aportando nosotros a la Medicina; era preciso que nosotros también transmitiéramos conocimiento. Y para eso es precisamente útil la investigación.

¿Cuál o cuáles de sus trabajos considera que tienen mayor impacto en la vida de la ciudadanía? ¿Y de cual siente un particular orgullo?

J. C. Sin duda, el trabajo con mayor impacto en la vida de la ciudadanía ha sido el desarrollo de la Batería ALPHA, surgida a partir del Proyecto Europeo ALPHA, el que participaron el Karolinska Institute, UKK Institute, Universidad de Granada y de Universidad de Cádiz. Esta batería, basada en la evidencia científica, permite evaluar los componentes de la condición física relacionados con la salud en niños y adolescentes de 6 a 17 años. Constituyó el eje central de mi tesis doctoral y fue oficializada por la Unión Europea, convirtiéndose en la herramienta de referencia utilizada en centros educativos de Primaria, Secundaria y Bachiller en Europa. Y mundialmente, es la Batería que se suele utilizar en la mayoría de los proyectos de investigación que analizan los beneficios de la condición física sobre la salud en niños y adolescentes. Es el trabajo del que me siento más orgulloso. Actualmente, estamos finalizando el desarrollo de la Batería ADULTFIT, orientada a población adulta (18-64 años), con la expectativa de que tenga un impacto similar en la promoción de la salud de la ciudadanía.

José Castro, abajo a la izquierda, con su equipo.

M. G. Nosotros nos dedicamos a la investigación básica, por lo que no suele haber una translación inmediata al paciente aunque, por supuesto, la investigación básica es imprescindible para los avances posteriores. Probablemente, los trabajos que hemos realizado estableciendo o aclarando puntos de la relación entre la diabetes mellitus tipo 2 y la enfermedad de Alzheimer sean los de mayor interés para la población. La enfermedad de Alzheimer es devastadora para pacientes y familias, y nuestros estudios pueden ser de interés para una parte importante de la población dada la elevada incidencia de diabetes.

J. A. G. Los artículos colaborativos con la Sociedad Andaluza de Enfermedades Infecciosas, referidos a la coinfección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el virus de la hepatitis C (VHC), contribuyeron a demostrar conceptos previamente no conocidos y que han tenido una notable influencia, prácticamente inmediata, en la clínica. Los más importantes son que la infección por VIH acelera la evolución hacia la cirrosis hepática en enfermos coinfectados por VHC; que el uso de la elastografía de transición (una medida externa, acoplada a la ecografía) en estos enfermos puede sustituir perfectamente a métodos invasivos, como la biopsia hepática; y que en los casos en los que no existe cirrosis hepática en el momento de iniciar el tratamiento frente al VHC, este tratamiento detiene consistentemente la progresión de la enfermedad hepática y mejora la situación inmunitaria del enfermo.

También la constatación de que los enfermos con infección por VIH, a pesar de estar controlados con el tratamiento, presentan con mayor frecuencia que la población general una serie de enfermedades crónicas, entre las que destaca la aterosclerosis. Este fenómeno depende en gran medida de la alteración de la pared intestinal y de la translocación de antígenos desde el intestino a sangre, determinando así una situación de inflamación mantenida.

¿Cómo ha influido el contexto de INIBICA y la Universidad de Cádiz en el desarrollo de su carrera investigadora y en los resultados de sus proyectos?

J. C. El contexto de INIBICA y la Universidad de Cádiz ha sido determinante en el desarrollo de mi carrera investigadora y en los resultados alcanzados. Ambas instituciones han proporcionado un entorno científico y humano sin el cual no habría sido posible llevar a cabo mis proyectos de investigación. El apoyo en infraestructuras, recursos materiales y humanos, la gestión y tramitación de proyectos, la información sobre convocatorias, la resolución de incidencias, la captación de financiación y personal, así como el acceso a laboratorios y servicios especializados, han sido claves. Asimismo, el acompañamiento en la publicación de resultados y en la transferencia del conocimiento ha permitido que nuestros trabajos tengan un impacto real en la sociedad.

M. G. Pues la investigación en Cádiz no es siempre fácil, sobre todo en la Universidad en los últimos tiempos. La investigación tiene una escasa valoración y el hecho de que en el último curso se nos haya doblado la carga docente es una dificultad añadida para los científicos. Esto sólo relega la investigación a posiciones secundarias en un entorno donde debería ser principal, como centro no sólo de transmisión, sino de generación de conocimiento, como es la Universidad. La investigación tiene poco apoyo en el contexto actual de la UCA, donde es irrelevante liderar proyectos de investigación competitivos, formar investigadores, conseguir fondos, formar parte de consorcios internacionales o participar en cualquier otra actividad con valor para la investigación. A pasar de todo, por supuesto, nos debemos a nuestro trabajo y como personal docente e investigador tenemos obligación de realizar las dos actividades: dar clase y también investigar. En el contexto del INIBICA, esperamos que la reciente acreditación por parte del Instituto de Salud Carlos III suponga un impulso a la investigación, la atracción de talento y recursos, y suponga un avance en la investigación biomédica de la provincia.

Mónica García, la primera por la izquierda, con parte de su equipo.

J. A. G. La Universidad de Cádiz ha sido mi casa desde 1991. Merced a la vinculación de mi puesto de trabajo con el Sistema Sanitario Público, he podido desarrollar toda mi actividad investigadora; en la atención a los enfermos me han surgido las preguntas que luego se han plasmado en prácticamente todos mis proyectos. Primero en los laboratorios propios de la UCA situados en el Edificio Andrés Segovia, y, posteriormente en los laboratorios situados en el INIBICA (en el Hospital Universitario Puerta del Mar), he llevado a cabo la experimentación ex vivo sobre la que se han basado la mayor parte de mis proyectos. En ambos casos, son de destacar el ambiente tendente a la investigación, la interacción con otros compañeros y las ayudas proporcionadas para un desarrollo cómodo de la investigación (y no sólo materiales: información sobre convocatorias, sobre modalidades de contratos, contactos con los financiadores, acerca de posibilidades de patentar hallazgos…). Es obligatorio destacar la excelente ayuda ofrecida por la Biblioteca.

Pregunta para José Castro

¿Qué importancia tiene en las investigaciones de temas como la salud y el ejercicio físico que el INiBICA pueda contar con una comunidad tan diversa como la conformada por la UCA?

En investigaciones relacionadas con ejercicio físico y salud, contar con una comunidad universitaria diversa como la de la Universidad de Cádiz es fundamental. Estos temas son, por naturaleza, complejos y multidimensionales, y requieren la integración de conocimientos procedentes de distintas áreas como las ciencias de la salud, las ciencias del deporte, la educación, la psicología, la estadística, la biomedicina o las ciencias sociales. La diversidad de perfiles académicos y profesionales que aporta la Universidad de Cádiz permite abordar los proyectos desde una perspectiva más completa, mejorando el diseño metodológico, el análisis de los resultados y, especialmente, la interpretación y transferencia del conocimiento a la ciudadanía. En este sentido, INIBICA actúa como un entorno integrador que facilita la colaboración entre disciplinas, optimiza recursos y favorece que los resultados de investigación tengan una aplicación real en la prevención, promoción de la salud y mejora de la calidad de vida.

Por tanto, la combinación de una comunidad universitaria diversa con una institución como INIBICA es clave para generar investigaciones más sólidas, relevantes y con mayor impacto social en el ámbito del ejercicio físico y salud.

Pregunta para Mónica García

Su grupo en INIBICA investiga la relación entre alteraciones metabólicas como la diabetes y el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, un campo con implicaciones directas para la salud pública. ¿Cómo traducen estos hallazgos científicos en recomendaciones o estrategias que puedan ayudar a prevenir o retrasar el avance de la enfermedad en la población? ¿Cómo es la transferencia a la sociedad?

Nuestra investigación es eminentemente básica pero con 600 millones de personas con diabetes en el mundo y más de 100 millones de pacientes con Alzheimer, no podemos olvidar que el objetivo último de nuestro trabajo son personas afectadas y sus familias. Tenemos contacto con asociaciones de pacientes, hacemos tareas de divulgación a diferentes niveles y con diferentes grupos de población. Siempre estamos disponibles para cualquier iniciativa o entidad que nos contacta. Además hemos comenzado un proyecto recientemente con pacientes que sufren diabetes mellitus tipo 2 con el fin de explorar posibles marcadores relacionados con la enfermedad de Alzheimer. Es todavía muy incipiente pero estamos entusiasmados.

José Antonio Girón, en el Hospital Universitario Puerta del Mar.

Pregunta para José Antonio Girón

Durante la pandemia del Covid se insistió en la importancia de mantener una investigación coordinada y global para lograr avances eficaces contra las enfermedades. ¿Cómo se ha avanzado en esa colaboración entre universidades e institutos de investigación como el INiBICA?

Yo fui el primer director científico del INiBICA. Partíamos de una base en la que la investigación realizada en los Servicios Centrales de la UCA y la desarrollada en el SAS no se compenetraban. En muy poco tiempo y gracias al empeño de la UCA, la Consejería de Salud y el SAS se consiguió revertir este problema. Actualmente estamos en una situación en la que la colaboración entre los investigadores que trabajan en uno u otro sitio es evidente y se plasma en las solicitudes de proyectos con investigadores clínicos y básicos. Los Institutos de Investigación Sanitaria, como el INiBICA, son la respuesta a la necesidad de aplicar los conceptos obtenidos en experimentación básica, de un modo relativamente rápido, a la práctica clínica.

Finalmente, y aunque no figure entre las preguntas, creo que el INiBICA puede representar una más de las fuentes de cohesión de la provincia y ser la base para el desarrollo futuro de una industria sanitaria. Esto último está de momento lejos, pero…. esperemos que llegue.