Entrevista a Ángela Tavira y Álvaro García, estudiantes mentores del programa ‘Acompáñame’ del SAP de la UCA 2 octubre 2026
Cada año, miles de estudiantes se incorporan a la Universidad de Cádiz con ilusión por iniciar sus estudios, pero, a la par, inseguros sobre todas las posibilidades y procedimientos que tendrán que hacer. El proyecto ‘Acompáñame’ de la Universidad de Cádiz (UCA) es un programa de tutoría entre iguales coordinado por el Servicio de Atención Psicológica y Psicopedagógica (SAP) que ayuda a los estudiantes de nuevo ingreso en su adaptación a la vida universitaria. Este acompañamiento, a través de compañeros, facilita toda la información al alumnado novel sobre la Universidad al inicio del curso y el apoyo ante cualquier duda o dificultad que se le plantee en su primer año en la UCA.
En esta iniciativa participan los vicerrectorados de Ciencias de la Salud y Bienestar de la Comunidad Universitaria y de Estudiantes, además de los decanatos y equipos de dirección de las facultades y escuelas en sus cuatro campus, así como los estudiantes universitarios de cursos superiores que intervienen de forma voluntaria para servir de soporte a sus compañeros en su llegada a la Universidad.
Ángela Tavira (AT) y Álvaro García (AG) son estudiantes de grado de la Facultad de Derecho en la Universidad de Cádiz y son mentores del proyecto ‘Acompáñame’.
¿Qué os motivó a presentaros como mentores en el programa ‘Acompáñame’? ¿Influyó vuestra propia experiencia al llegar por primera vez a la Universidad de Cádiz?
(AT): Me motivó mi propia experiencia al llegar a la universidad. Cuando comienzas una etapa nueva tienes ilusión, pero también aparecen muchos nervios y dudas, y a veces no sabes muy bien a quién preguntar. Por eso, me gustó la idea de poder acompañar a otros estudiantes y hacer que su llegada a la UCA fuese un poquito más fácil. Si puedo conseguir que alguien se sienta más tranquilo o menos perdido, para mí ya merece la pena.
(AG): Ante todo, facilitar a otros estudiantes una llegada a la Universidad más sencilla y cercana. Recuerdo que los primeros días en la Universidad están llenos de ilusión, pero también de nervios y dudas: cómo se organiza la Facultad, a quién debo dirigirme, cómo afronto el programa académico o cómo me integro en la vida universitaria.
Tal y como yo lo percibí en mi ingreso a la Universidad, como alumno novel, una orientación entre iguales al comenzar esta etapa es muy valioso para el estudiantado, tanto de nuevo ingreso como mentor.
“Me gustó la idea de poder acompañar a otros estudiantes y hacer que su llegada a la UCA fuese un poquito más fácil”.
¿Qué requisitos debe cumplir un estudiante para convertirse en mentor y qué preparación recibisteis antes de comenzar a acompañar a vuestros compañeros?
(AT): Recibimos una preparación bastante completa por parte de distintas áreas de la Universidad: Alumnado, Internacionalización, Secretaría, Igualdad, Deportes, Biblioteca y también formación específica relacionada con nuestra facultad. Creo que es importante porque ser mentor no consiste solamente en escuchar y orientar sino también en conocer la universidad.
(AG): Los requisitos son puramente sencillos: ser alumno de la Universidad de Cádiz de cursos superiores, compromiso en las sesiones formativas y buena disposición de ayudar.
Como digo, antes de la Jornada de Bienvenida, los alumnos mentores recibimos una formación específicamente orientada a conocer el funcionamiento del proyecto e identificar los principales recursos, servicios y ámbitos de la Universidad a los que podemos dirigir a nuestros compañeros según las necesidades o dudas que planteen.
Cuando un estudiante de primer año contacta con vosotros por primera vez, ¿cuáles son sus principales temores?
(AT): Generalmente tienen mucho que ver con la integración. Hay una mezcla de emoción y miedo por comenzar una etapa nueva: hacer amigos, adaptarse a las clases, aprobar las asignaturas, conocer a los profesores… incluso nos preguntan cuál es la asignatura más complicada o qué profesor es más exigente. Y creo que es completamente normal. Al final, detrás de todas esas preguntas hay algo muy sencillo: saber si van a ser capaces de encajar y desenvolverse en esta nueva etapa y nuestro trabajo es ayudarlos a que tengan las herramientas adecuadas para hacerlo.
(AG): Las dudas más frecuentes suelen ser, como parece previsible, muy prácticas y cotidianas: cuáles son los horarios, a qué clase he de dirigirme, cómo funcionan las plataformas digitales o cuál es el sistema de evaluación. Además, naturalmente, existe una preocupación generalizada acerca de la adaptación, la socialización y la organización.
“Además, naturalmente, existe una preocupación generalizada acerca de la adaptación, la socialización y la organización”
¿Cómo organizáis el contacto continuo con los alumnos tutorizados (reuniones periódicas, mensajes, encuentros informales en el campus)?
(AT): Para mí, lo más importante es conectar con los alumnos. Hacerles saber que además de ser sus mentores seremos sus amigos; que se sientan en libertad para enviarnos un mensaje, pararnos por los pasillos o tomarnos un refresco en la cafetería, que sientan la confianza de consultarnos cualquier cosa que necesiten. No queremos que solo puedan acudir a nosotros cuando tienen un problema ¨importante¨. A veces, una duda pequeña para nosotros puede ser enorme para alguien que acaba de llegar.
(AG): Personalmente, desde el primer momento les hago llegar que, ante cualquier duda, noticia inesperada o necesidad que tengan, pueden contar conmigo. Ellos tienen mi contacto.
Pero, adicionalmente, tras cerrar la Jornada de Bienvenida, tengo la costumbre de crear un grupo de WhatsApp con todos los noveles a través del cual les comparto ciertas webs, contactos de correo electrónico, y todas las novedades de las que voy teniendo noticia.
¿Creéis que este proyecto es fundamental para un alumnado novel? ¿qué os ha aportado a vosotros la experiencia?
(AT): Definitivamente, cuando llegas a la universidad tenemos muchas preguntas, desde cómo es la vida universitaria hasta cómo hacer un trámite con la universidad; tener la oportunidad de que un alumno (al igual que tú) te ayude a aclarar dudas y se convierta en un puente entre la universidad y tú hace que tu ingreso a la universidad sea más ligero Además, que esta guía busca ser cercana y hacerte sentir integrado desde el principio.
Personalmente, la experiencia me ha aportado muchísimo. Me ha permitido crecer, aprender a escuchar mejor y descubrir que muchas veces ayudar no significa tener todas las respuestas, sino estar ahí para acompañar a alguien mientras encuentra la suya.
(AG): El proyecto es harto útil para el alumnado de nuevo ingreso, al menos esa fue y sigue siendo mi perspectiva. Es una forma de mitigar los nervios y el miedo que nos genera lo desconocido, sentirse acompañado, comprender el funcionamiento de la institución y descubrir que hay personas y recursos a los que se puede acudir.
Desde mi otro perfil, como alumno mentor, la experiencia aporta responsabilidad, capacidad de escucha y una visión más consciente de la importancia de la comunidad universitaria.
“Me ha permitido crecer, aprender a escuchar mejor y descubrir que muchas veces ayudar no significa tener todas las respuestas”
Seguro que en este programa de tutoría entre iguales os han pasado numerosas anécdotas, ¿cuál sería la que guardas como ejemplo?
(AT): Hay una que recuerdo con bastante cariño porque fue muy graciosa. Estábamos intentando hacer funcionar un proyector y, después de probar cables, botones y de tocar prácticamente todo lo que podíamos, seguía sin funcionar. Ya estábamos pensando que necesitaríamos pedir ayuda a conserjería y, al final, fue precisamente un chico que acababa de llegar quien descubrió la solución: había que presionar un botón. Después de todo el rato que llevábamos intentando solucionarlo, resultó que era algo tan sencillo. Y me hizo mucha gracia porque demuestra que, aunque nosotros seamos los mentores, ellos también tienen muchísimo que enseñarnos.
(AG): Más que una anécdota concreta, me quedo con las reacciones tan distintas que puede provocar el inicio de la vida universitaria en el alumnado de nuevo ingreso. Resulta curioso comprobar cómo, dentro de una misma promoción y ante una situación semejante, algunos estudiantes afrontan esta etapa con mucha seguridad, mientras que otros necesitan más tiempo, orientación o simplemente alguien que les confirme que sus dudas son normales.
Es muy gratificante sentir que, en mayor o menor medida, puedes ayudarles en ese proceso. Al fin y al cabo, ellos están ahora en el mismo lugar en el que estuvimos nosotros no hace tanto tiempo, algo que a menudo olvidamos.
Si durante las tutorías detectáis que un estudiante atraviesa un problema emocional o de adaptación complejo ¿cuál es el protocolo?
(AT): En esos casos entendemos que nuestro papel tiene un límite. Nuestra función es escuchar, acompañar y, si detectamos que la situación necesita una atención especializada, orientar al estudiante hacia los servicios de la Universidad que pueden ayudarle. Creo que también es importante transmitirles que pedir ayuda no es algo negativo, sino una forma de cuidarse.
(AG): Afortunadamente, no he sufrido esta situación. Ahora bien, si llegara a plantearse, hablaría personalmente con el alumno, y lo orientaría hacia los recursos especializados de la Universidad, particularmente al Servicio de Atención Psicológica y Psicopedagógica, SAP.
“Es importante transmitirles que pedir ayuda no es algo negativo, sino una forma de cuidarse”
Para terminar, ¿qué les diríais a los estudiantes que acaban de llegar a la UCA y a aquellos que se están planteando participar como mentores en próximas ediciones de ‘Acompáñame’?
(AT): A los estudiantes que acabáis de llegar, os diría que disfrutéis mucho esta etapa y que no tengáis miedo de preguntarlo todo, equivocaros o probar cosas nuevas. La universidad no son solamente las clases y los exámenes; también son las personas que conocéis, las experiencias que vivís y todo lo que descubrís de vosotros mismos.
Y a quienes estén pensando en ser mentores, les diría que se animen. Es una experiencia muy bonita porque, mientras intentas ayudar a otra persona a adaptarse, también aprendes muchísimo tú. Al final, acompañar a alguien en sus primeros pasos también deja huella en quien acompaña.
(AG): A quienes acaban de llegar a la Universidad les diría que afronten esta etapa con curiosidad y tranquilidad, así lo hice yo. La Universidad de Cádiz ofrece mucho más que docencia y exámenes: ofrece experiencias tan variopintas como enriquecedoras, y este es el momento de vivirlas.
Y, a quienes se planteen ser mentores en futuras ediciones, los animaría a decidirse. El Proyecto Acompáñame no sólo es fructuoso para el estudiante de nuevo ingreso, también para el veterano: desarrollar habilidades humanas y comunicativas muy valiosas, además de contribuir a que la Universidad sea un espacio más próximo, participativo y acogedor.
