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UniversidaddeCádiz
noticia

“El enfoque social de la Facultad de Ciencias del Trabajo no es un añadido, es el eje que articula los contenidos y la metodología” 16 enero 2026

“El enfoque social de la Facultad de Ciencias del Trabajo no es un añadido, es el eje que articula los contenidos y la metodología”

Ignacio de Cuevillas, decano de la Facultad, analiza los retos del centro, del que destaca su implicación con el desarrollo socioeconómico del entorno

A finales del pasado año, el decano de la Facultad de Ciencias del Trabajo de Cádiz, Ignacio de Cuevillas, recibía el homenaje del Colegio de Graduados Sociales de Cádiz y Ceuta. En el acto, se destacaba no sólo la trayectoria de De Cuevillas, sino su compromiso tanto con la enseñanza como con el entramado social de la provincia de Cádiz, favoreciendo las sinergias entre la universidad y las instituciones que trabajan por los derechos de los ciudadanos. En esta entrevista, De Cuevillas analiza el presente de la Facultad y sus retos inmediatos y futuros.

La Facultad de Ciencias del Trabajo mantiene desde sus orígenes un marcado enfoque social en su oferta académica. ¿De qué manera se traduce ese compromiso en los distintos planes de estudio y en la formación que recibe el alumnado?

En efecto, nuestra Facultad tiene un marcado enfoque social en su oferta académica desde sus comienzos, herencia de la Escuelas Sociales creadas en agosto de 1925, para formar profesionales que sean verdaderos defensores del mundo del trabajo. El enfoque social de la Facultad de Ciencias del Trabajo se refleja de manera consistente en la estructura de sus planes de estudio, en las metodologías docentes y en las experiencias formativas que recibe el alumnado. El compromiso social se refleja en la combinación multidisciplinaria de saberes jurídico, sociológico, psicológico, económico y de gestión y recursos humanos. Esta integración, se refleja en las distintas asignaturas orientadas a la justicia social, a la igualdad y a la protección del trabajador,  tales como, Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Tutela de los Derechos laborales, Políticas sociolaborales, Salud laboral y prevención de riesgos laborales, Sociología del trabajo, Psicología del trabajo, Igualdad y género, Dirección y gestión de recursos humanos, etc., que permite a los estudiantes, por un lado, entender el trabajo como fenómeno humano y social, no solo económico, y por otro, tener un conocimiento crítico y social del empleo. En cuanto a la metodología, el aprendizaje está orientado a la realidad social, incluyendo estudios de casos reales sobre conflictos laborales, desigualdades o precariedad; seminarios sobre temas emergentes como digitalización, teletrabajo, empleo verde; proyectos aplicados en empresas, sindicatos, simulación de juicios, de sesiones de medición, etc. En definitiva, se pretende conectar teoría y práctica para formar profesionales capaces de intervenir en el mundo laboral con sensibilidad social.

¿Cómo se complementa esta formación fuera del aula?

Con experiencias formativas, a través de las prácticas curriculares en entornos con impacto social, por ejemplo, en servicios públicos de empleo, departamentos de recursos humanos, mutuas y servicios de prevención, sindicatos y asociaciones de trabajadores, empresas con programas de responsabilidad social. También con la participación en mesas redondas, jornadas, conferencias, que son parte de la vida académica, y fomentan el pensamiento crítico, acercan a nuestros alumnos a agentes sociales reales y les permiten discutir sobre la justicia social, los derechos laborales, inclusión y sostenibilidad laboral.  No hay que olvidar que el enfoque social de la Facultad no es un añadido: es el eje que articula los contenidos, la metodología y la experiencia universitaria, con el objetivo de formar profesionales capaces de comprender el trabajo en toda su complejidad y de intervenir para construir relaciones laborales más justas, y dignas.

Si tuviera que destacar una aportación específica de las Ciencias del Trabajo al debate público sobre justicia social y derechos laborales, ¿cuál diría que es y cómo se trabaja desde la Facultad para hacerla visible?

Una aportación específica y básica es ofrecer una comprensión completa y basada en evidencias de cómo las condiciones laborales afectan la calidad de vida, la cohesión social y la justicia distributiva. Las Ciencias del Trabajo consiguen esto porque estudian el empleo desde múltiples ángulos: regulaciones, relaciones laborales, salud y bienestar, mercado laboral, desigualdades o organización del trabajo. Esa mirada integral permite fundamentar debates públicos que a menudo se polarizan o simplifican. Desde la Facultad, trabajamos para hacerla visible mediante investigación, formación, transferencia de conocimiento y espacios de diálogo social, que cristalizan en jornadas y congresos abiertos a la comunidad, publicación de estudios que se trasladan a instituciones y agentes sociales, colaboración con organizaciones sindicales, empresas y administraciones públicas, informes, acompañamiento técnico en negociaciones, participación de docentes en debates públicos y asesoramiento a instituciones.

Este curso se ha puesto en marcha el nuevo Máster en Investigación e Intervención Comunitaria para la Transformación y la Inclusión Social. ¿Qué acogida ha tenido entre la comunidad universitaria y qué perfiles están mostrando mayor interés en esta propuesta?

En efecto, en este curso se ha puesto en marcha este Máster Interuniversitario en Investigación e Intervención comunitaria para la transformación y la inclusión social. Un máster compartido con las universidades de Jaén y Almería. Es un máster que, a pesar de que se ha puesto en marcha con algo de premura, ha tenido una buena aceptación por parte del alumnado. En nuestro caso específico, es un gran paso para ofrecer una nueva, interesante y necesaria especialización a nuestro alumnado del Grado de Trabajo Social, titulación académica que constituye otro de los pilares de nuestra Facultad de Ciencias del Trabajo para formar a los profesionales que trabajan con las personas más desfavorecidas, más vulnerables de nuestra sociedad. Estos alumnos, juntos con estudiantes de sociología y psicología, son los que han mostrado especial interés en este máster que ha comenzado en el presente curso académico.

Este máster se imparte de forma conjunta con las universidades de Almería y Jaén, que ejerce la coordinación académica. ¿Qué supone para la Facultad trabajar en un modelo de enseñanzas compartidas y cómo está siendo la adaptación a esta organización interuniversitaria?

Para nosotros ha supuesto un cambio organizativo importante, pero también una oportunidad estratégica; además, refuerza el prestigio de nuestra Facultad al participar con centros con afinidades y objetivos comunes que buscan impulsar una visión más amplia del entorno social y laboral de nuestra comunidad; de los procesos de desigualdad, de las problemáticas específicas de cada provincia de las personas en situación de pobreza. Asimismo, por una parte, nuestros alumnos tienen la posibilidad de acceder a perspectivas diversas y complementarias del trabajo comunitario y la inclusión social; por otra, se facilitan la creación de redes de investigación interuniversitarias, lo que da más peso institucional a nuestra Facultad y, por ende, a la Universidad de Cádiz. Es un verdadero hito académico para nosotros. Me pregunta sobre el proceso de adaptación. Qué duda cabe que ello supone más coordinación y más esfuerzo inicial (armonizar calendarios, sistemas de evaluación, profesorado, uso compartido de herramientas para la docencia, etc.), pero este máster supone más riqueza académica y una experiencia formativa completa para nuestros estudiantes. Además, quiero destacar que reina un clima de colaboración muy fluida entre los tres centros siendo, la labor de las coordinadoras excelente. Aprovecho este momento para expresar mi gratitud por el trabajo que desempeñan a mis compañeras, las profesoras Juana Moreno Nieto y Paula Sepúlveda Navarrete.

 La Facultad se encuentra en un enclave singular, frente a La Caleta y como puerta de entrada al barrio de La Viña. ¿De qué manera influye esta ubicación en la vida del centro y en su relación con el entorno social y cultural del barrio?

Nuestra Facultad se asienta en un edificio histórico que ha tenido distintos usos en el pasado, destacando ser sede de la Casa de la Moneda durante un lustro, durante la ocupación francesa en nuestro territorio, enmarcándose en la tradición cultural, política y social de la ciudad de Cádiz. Su ubicación no es sólo un dato geográfico, marca profundamente la identidad del centro, su vida cotidiana y su relación con el entorno. La Facultad mantiene una relación directa con la vida del barrio, nuestros estudiantes conviven con sus vecinos; la Facultad organiza actividades culturales, seminarios o jornadas con la ciudad como escenario; se integra en sus celebraciones locales y colabora con entidades vecinales en proyectos de intervención social. De esta manera, la Facultad refuerza su carácter abierto, comunitario y culturalmente integrado. Academia y comunidad van de la mano.

En los próximos meses avanzarán las obras del edificio Valcárcel, que previsiblemente acogerá el futuro Grado en Farmacia. ¿Cómo afronta la Facultad este proceso y qué perspectivas abre para la reorganización de los espacios y de la actividad académica?

La posible ubicación del Grado de Farmacia en el edificio Valcárcel implicará un cambio estructural importante en el entorno universitario y en el propio barrio de La Viña, ya que está previsto un gran espacio abierto para disfrute de los vecinos. Asimismo, implicará la creación de nuevos espacios compartidos para el uso de docencia, y actos académicos. Ahora bien, es indudable que durante su construcción se generará molestias en el torno de nuestra facultad, por lo que desde el decanato estamos en directo contacto el Servicio de infraestructura y prevención de nuestra universidad y con la empresa Tragsa que está procediendo en la actualidad a su demolición, para anticipar posibles escenarios, con el objetivo de minimizar molestias durante las obras. Asimismo, esperamos que en el proyecto se haya contemplado aparcamientos de varias plantas, pues es un gran problema para nuestros estudiantes y profesorado.

Recientemente ha recibido el nombramiento de Colegiado Emérito del Colegio de Graduados Sociales de Cádiz y Ceuta. ¿Qué significado personal y profesional tiene para usted esta distinción?

En primer lugar, decir que es un verdadero honor y al mismo tiempo una responsabilidad recibir esta distinción de Colegiado Emérito. En segundo término, en cuanto a lo personal, tiene un valor emocional especial ya que supone un gesto de aprecio de todos los miembros de este Ilustrísimo Colegio Profesional. Es también la confirmación de que el trabajo que se hace desde la dirección del centro a lo largo de tantos años, está dejando huella, por eso debemos mirar con gratitud y orgullo la labor realizada, y siempre, como señalaba mi santo patrono, “Ad maiorem Dei gloriam”. En cuanto a lo profesional, nuestra colaboración con el Colegio no es un mero formalismo institucional, sino que representa un verdadero compromiso con la excelencia, rumbo marcado por todos los compañeros que han asumido la dirección del timón de este precioso navío que se llama Facultad de Ciencias del Trabajo.

En dicho reconocimiento se subrayó su capacidad para tender puentes entre la universidad y los colectivos profesionales. ¿Por qué considera esencial fortalecer esa colaboración como vía para mejorar la transferencia de conocimiento y el impacto social de la universidad?

Es una alianza fundamental, porque la formación académica y la realidad profesional aseguran que nuestros futuros graduados sociales estén excepcionalmente preparados para los desafíos del mercado laboral. Es un trabajo conjunto que venimos realizando a través de una formación continua y especializada, la facilitación de prácticas en los despachos profesionales, la docencia compartida en los másteres de postgrado y en las jornadas de orientación profesional. En definitiva, esta colaboración, esta simbiosis perfecta entre la academia y la profesión beneficia a los estudiantes y colegiados y fortalece el tejido social y económico de la provincia de Cádiz, asegurando un futuro de profesionales altamente cualificados y comprometidos con los valores de su profesión.

En su intervención durante el acto afirmó que decidió “cambiar la justicia desde la docencia”. ¿Podría profundizar en el sentido de esa reflexión y en cómo ha orientado su carrera académica?

He disfrutado diez años trabajando en el Poder Judicial de la Nación aplicando los conocimientos teóricos aprendidos a los casos concretos del día a día; sin embargo, la labor jurisdiccional con sus plazos estrictos y la carga de asuntos, no permiten intensificar en el conocimiento del Derecho, máxime cuando lo compaginas con la docencia en la Universidad de Buenos Aires y estudios de posgrado en Criminología. Todo ello, y motivos personales y el entorno político-social de mi país, me llevaron a solicitar una excedencia y regresar a España para realizar mi doctorado. Incorporado en el año 1989 a la Universidad de Cádiz comienzo mi andadura en la docencia e investigación universitaria. La labor académica permite pensar, analizar y discutir sobre el Derecho de forma más pausada. Hay una mayor libertad intelectual, que se traduce en la posibilidad de investigar sin las limitaciones de un expediente judicial; profundizar en temas que a uno le interesen personalmente; formar a los futuros juristas del Derecho; y transmitir la experiencia práctica acumulada a nuestros estudiantes.  Por último, para contestar su segunda parte de la pregunta, usted bien sabe que la labor de la doctrina, no es fuente formal del Derecho, pero, sin embargo, tiene un valor incalculable como fuente de conocimiento del derecho. Los estudios de los juristas explican objetivamente las normas, orientan su interpretación, y por supuesto, tienen una influencia directa sobre la jurisprudencia puesto que nuestros jueces y magistrados se inspiran en obras jurídicas para fundamentar sus argumentos resolutorios; amén de ser base para cambios legislativos.