La UCA participa en la identificación de más de 200 buenas prácticas de resiliencia rural en el proyecto RESINA 1 mayo 2026
Investigadores de la Universidad de Cádiz han participado en las jornadas de trabajo celebradas en Morella (Castellón), donde se han puesto en común iniciativas desarrolladas en municipios de Castellón, Cádiz y Navarra en el marco de la Agenda 2030.
La Universidad de Cádiz forma parte del proyecto interuniversitario RESINA (Raíces de Resiliencia), una iniciativa liderada por la Universitat Jaume I y en la que también participa la Universidad Pública de Navarra, cuyo objetivo es identificar, analizar y transferir prácticas cotidianas de sostenibilidad en entornos rurales.
En este contexto, los días 24 y 25 de abril se celebraron en la localidad castellonense de Morella unas jornadas de trabajo técnico y participación pública en las que se han identificado más de 200 buenas prácticas de resiliencia rural, fruto de los talleres desarrollados previamente en distintos municipios participantes.
Por parte de la UCA, el proyecto cuenta con la coordinación del profesor Antonio J. González, quien participó activamente en las sesiones junto a investigadores del resto de universidades implicadas. El encuentro permitió avanzar en la sistematización de estas iniciativas, con el objetivo de seleccionar 45 prácticas que constituirán el núcleo del estudio, atendiendo a criterios de diversidad territorial, originalidad y tipología (cuidados y reproducción social, festivo-culturales, gestión comunitaria de servicios, productivas/subsistencia, medio natural y emergencias e híbridas).
El proyecto se desarrolla en nueve municipios de tres comunidades autónomas: en Navarra, en localidades de los valles de Aezkoa, Roncal y Salazar; en Castellón, en Viver, La Jana y La Mata; y en la provincia de Cádiz, en Benaocaz, Grazalema y Zahara de la Sierra. En todos ellos, los equipos investigadores han trabajado en la documentación de saberes tradicionales, abordándolos como respuestas innovadoras frente a los actuales desafíos ecológicos y socioeconómicos.
Las jornadas incluyeron también un acto público con la participación de representantes institucionales, personal investigador y agentes del territorio, en el que se puso de relieve el papel de las comunidades rurales en la construcción de modelos sostenibles y resilientes, en línea con los objetivos de la Agenda 2030.
Además del análisis técnico, el proyecto contempla acciones de transferencia del conocimiento, como la elaboración de materiales audiovisuales y la organización de futuras Jornadas de Nueva Ruralidad en los territorios participantes, con el fin de devolver a las comunidades locales los resultados de la investigación.
El encuentro concluyó con una visita a la localidad de La Mata, que permitió reforzar el vínculo entre el trabajo académico y la realidad del medio rural.




