La UCA colabora en una investigación sobre cómo el calentamiento global está transformando el Atlántico Noreste 27 abril 2026
Investigadores de la UCA, a través del proyecto GYROVAGO, analizarán los cambios en los procesos físicos y dinámicos y su impacto en la capacidad del océano para absorber CO₂ y en las cadenas tróficas
Investigadores de la Universidad de Cádiz, coordinados por el profesor Alfredo Izquierdo, participan en el proyecto de investigación GYROVAGO, una iniciativa internacional que estudiará durante los próximos cuatro años cómo el calentamiento global está afectando la estructura vertical, a los procesos de mezcla y la circulación en el Atlántico nororiental, así como su impacto en la cadena trófica y la dinámica del flujo del carbono. Una serie de cuestiones a las que se unirá una evaluación de la contaminación por microplásticos en la zona.
Esta iniciativa reúne a equipos científicos de distintas disciplinas, entre ellas la física, la química y la biología marina, y cuenta con la colaboración de instituciones nacionales e internacionales como el IEO-CSIC, PLOCAN y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, además de centros de investigación de varios países europeos. Así, en este contexto, la Universidad de Cádiz aporta su experiencia los procesos físicos y dinámicos que regulan el ciclo del carbono, los ecosistemas y la distribución de microplásticos en el Atlántico Nororiental.
Es importante explicar que el Giro Subtropical del Atlántico Norte Oriental incluye, entre otras características oceanográficas particulares, el afloramiento canario-sahariano, de enorme importancia socio-económica por su riqueza pesquera y enormemente vulnerable al cambio climático; además de la Corriente de las Azores; el Estrecho de Gibraltar con su apertura al mar Mediterráneo y los archipiélagos volcánicos macaronésicos; junto con un gran número de montañas submarinas aisladas y encadenadas que se elevan a grandes profundidades abisales. Todos estos factores desempeñan un importante papel en la circulación del Atlántico Norte, que es clave en la regulación del clima global, ya que actúa como distribuidor de calor entre las latitudes tropicales y polares y como sumidero de CO₂, es decir, un sistema capaz de regular la temperatura y absorber parte del dióxido de carbono que se emite a la atmósfera. Sin embargo, la tendencia global al calentamiento puede alterar este equilibrio y afectar tanto a los ecosistemas marinos como a los procesos que contribuyen a mitigar el cambio climático.
El proyecto GYROVAGO abordará estas cuestiones mediante el análisis de datos ya existentes y la realización de nuevas observaciones en el océano y para ello se llevarán a cabo campañas oceanográficas en distintas épocas del año, lo que permitirá estudiar cómo varían los forzamientos físicos marinos a lo largo del tiempo y comprender mejor cómo afectan a la disponibilidad de nutrientes, la productividad del fitoplancton o la dinámica de los organismos que forman la base de la cadena trófica.
Asimismo. uno de los elementos clave del proyecto será el uso de la estación oceánica ESTOC, situada al norte de Gran Canaria, que cuenta con una larga trayectoria en la observación de variables físicas y biogeoquímicas del océano. Esta infraestructura permite disponer de series temporales que ayudan a identificar cambios a largo plazo y a diferenciar las variaciones naturales de las provocadas por el cambio global.
Además, este trabajo de investigación contempla la creación de un catálogo abierto de datos, lo que facilitará que la información generada pueda ser utilizada tanto por la comunidad científica como por administraciones públicas y otros agentes interesados. Este conocimiento contribuirá a mejorar la gestión ambiental y a anticipar posibles impactos sobre la biodiversidad y sectores como la pesca, especialmente en regiones donde el océano tiene un papel estratégico.
