“La forma de abordar el entorno marino en la UCA es un buen ejemplo de esa capacidad para conectar la investigación y la formación con las necesidades reales del entorno” 10 junio 2026
Víctor Jiménez, presidente del Consejo de la Organización Marítima Internacional (OMI), destaca el nivel de formación con el que los egresados afrontan su incorporación al mundo laboral
En el célebre poema de Espronceda, el pirata capitán de El Temido asegura ufano aquello de “Y no hay playa, sea cualquiera, ni bandera de esplendor, que no sienta mi derecho y dé pecho a mi valor”. Sin embargo, el valor no basta para configurar ese derecho que rija playas, barcos, banderas y hombres de la mar. Es preciso una institución como la Organización Marítima Internacional, la agencia de la ONU que busca el consenso entre las diferentes naciones para la regulación del sector. Al frente de su consejo está el algecireño Víctor Jiménez, que realizó estudios de Náutica en la Universidad de Cádiz, entidad a la que sigue vinculado con actividad docente. En esta entrevista, Jiménez destaca el buen nivel de las enseñanzas marítimas en la Universidad de Cádiz y las oportunidades y desafíos de contar en nuestro entorno con un punto estratégico como el Estrecho de Gibraltar.
¿Qué le ha aportado su formación en la Universidad de Cádiz a la hora de desarrollar su carrera profesional?
Prácticamente todo. Haber estudiado Náutica y Transporte Marítimo en la Universidad de Cádiz me proporcionó una formación sólida y unas competencias que han sido fundamentales para desarrollar mi carrera profesional en el sector marítimo. Estoy muy satisfecho y muy orgulloso de ser egresado de la UCA y de la Facultad de Náutica. Es una universidad que me ha dado mucho tanto a nivel académico como profesional.
A la hora de hablar de las distintas titulaciones, desde la Universidad de Cádiz siempre hay una deferencia especial hacia las relacionadas con el mar. ¿Tiene la UCA razones para presumir de su nivel en los estudios náuticos?
Creo que sí. Es una formación que sigue despertando mucho interés, como demuestra el número de estudiantes matriculados. Además, se trata de un sector con enormes oportunidades de desarrollo profesional y de empleo. En mi entorno, no conozco a nadie que haya estudiado esta titulación y esté descontento con la decisión que tomó.
Es sobre todo conocida su labor dentro de la Organización Marítima Internacional pero también desarrolla actividad docente con enseñanzas de posgrado. ¿Qué aporta su experiencia profesional dentro del entorno universitario?
Llevo más de veinte años colaborando con la Universidad de Cádiz. Comencé a impartir clases en el Máster en Gestión Portuaria y Logística en 2004 y desde entonces he mantenido una relación muy cercana con la institución. La verdad es que siempre es una satisfacción volver a las aulas de la UCA. Pues creo que el alumnado valora especialmente la posibilidad de conocer experiencias reales y la visión que puede aportar alguien que trabaja en un entorno internacional como el de la Organización Marítima Internacional. El estudiantado siente que los conocimientos tienen una traslación práctica muy clara y eso les motiva.
En los últimos meses se habla mucho del Estrecho de Ormuz, con todo el conflicto que se vive en el Golfo Pérsico. Cádiz conoce bien otro de los grandes puntos estratégicos para el transporte marítimo: el Estrecho de Gibraltar. ¿Qué supone para la formación de los futuros profesionales la proximidad de este ‘hub’?
El Estrecho de Gibraltar tiene una importancia estratégica fundamental para el transporte marítimo mundial. España ya ocupa una posición privilegiada desde el punto de vista marítimo, pero la provincia de Cádiz y el entorno del Estrecho representan un escenario excepcional para aprender y comprender cómo funciona este sector. Es una fuente permanente de conocimiento, experiencia y oportunidades tanto para los profesionales como para los estudiantes. Tenerlo cerca, integrado en el día a día, ayuda a tener una perspectiva más amplia y cercana de los problemas que acarrea, las oportunidades que conlleva y de la necesidad de especialización en cualquiera de los ámbitos relacionados con su gestión.
Volvemos al conflicto con Irán que, en algunos momentos, ha dado la sensación de tener desorientados a parte de la comunidad internacional. ¿Está España preparada para afrontar los retos marítimos que plantea un escenario tan cambiante en los próximos años?
Estoy convencido de que sí. España cuenta con unas capacidades marítimas de primer nivel y con una administración marítima muy preparada para afrontar tanto los desafíos actuales como los que puedan surgir en el futuro, incluso en escenarios internacionales especialmente complejos. Tenemos profesionales altamente cualificados y una larga tradición vinculada al mar que nos permite afrontar esos retos con garantías.

Para quien no lo conozca, ¿qué es la Organización Marítima Internacional y qué papel desempeña actualmente?
La Organización Marítima Internacional es, en cierto modo, la autoridad marítima mundial. Es el organismo especializado de Naciones Unidas encargado de elaborar y desarrollar las normas que regulan el transporte marítimo internacional. Su trabajo abarca ámbitos tan importantes como la seguridad marítima, la protección del medio marino o la facilitación del comercio internacional. En definitiva, establece el marco regulador que permite que el transporte marítimo funcione de forma segura y eficiente en todo el mundo.
En el ámbito marítimo, la Universidad de Cádiz suele trabajar de forma conjunta con administraciones, empresas, instituciones, colectivos profesionales y con la propia Armada. ¿Es un modelo exportable al resto de territorios?
Sin duda. La colaboración entre el ámbito público, el privado y el académico es fundamental para el desarrollo del sector marítimo. Esa relación transversal permite compartir conocimiento, generar soluciones y responder mejor a los desafíos que van surgiendo. Además, demuestra un alto grado de cohesión entre los distintos actores implicados. Es un modelo que se reproduce en muchos lugares del mundo y que resulta especialmente valioso en territorios como Cádiz, donde el mar forma parte de la identidad económica, social y académica. La Universidad de Cádiz es un buen ejemplo de esa capacidad para conectar la investigación y la formación con las necesidades reales del entorno.
