“La cultura universitaria no debe vivirse de forma aislada, tiene que dialogar con su entorno, generar alianzas y construir ecosistemas culturales compartidos” 24 abril 2026
Ester Trigo, directora general de Cultura, apuesta por reforzar la implicación del alumnado en todas las actuaciones culturales que lleva a cabo la Universidad
La lectura es un acto que se realiza en solitario pero, como afirmaba Marcel Proust, leer es una amistad. Desde la Dirección General de Cultura de la Universidad de Cádiz se trabaja intensamente para que de esa amistad participe una comunidad lo más amplia posible, que abarque todos los sectores de la UCA -PDI, PTGAS y, sobre todo, alumnado- y que se proyecte al resto de la sociedad. La responsable de esta dirección general, Ester Trigo, señala en esta entrevista cómo se está trabajando para fomentar ese sentimiento de comunidad en torno a la cultura y destaca la buena acogida que han tenido los actos celebrados este año en la Semana Universitaria del Libro, dedicada a José Manuel Caballero Bonald. Si el autor jerezano dejó escrito que “la literatura es una celebración de la vida”, la Universidad de Cádiz trabaja para que esta celebración no deje a nadie sin invitación.
¿Qué balance hacen desde la Dirección General de Cultura de la Semana Universitaria del Libro de este año?
El balance que hacemos es muy positivo. Entre el Servicio de Biblioteca y el de Extensión Universitaria hemos conseguido articular una Semana del Libro amplia, con 21 actividades repartidas en los cuatro campus, abierta tanto a la comunidad universitaria como al conjunto de la ciudadanía. Creo que esta edición ha tenido tres fortalezas: la capacidad de convertir la lectura y la cultura en una experiencia compartida y territorialmente distribuida; el acierto de dedicarla a José Manuel Caballero Bonald; y la combinación entre memoria, creación contemporánea y participación, con propuestas muy distintas: exposiciones, presentaciones, encuentros, lecturas públicas y actividades en bibliotecas y espacios universitarios. También me parece importante destacar la implicación de muchas unidades, personas e instituciones colaboradoras, como la Red Internacional de Universidades Lectoras, los Ayuntamientos de Puerto Real y Jerez o la Editorial UCA. La cultura universitaria funciona mejor cuando se concibe como una tarea compartida. La Semana ha reforzado la lectura, el pensamiento crítico, la memoria literaria y el papel de la universidad como agente cultural en su entorno.
En la presente edición, la Semana del Libro se ha dedicado a la figura de José Manuel Caballero Bonald. Además de por el centenario de su nacimiento, ¿por qué se ha optado por este autor?
Porque 2026 es el centenario de su nacimiento, pero no solo por eso. Además, es una figura de primer orden en la literatura española contemporánea y su obra encarna valores que para una universidad son fundamentales, como la exigencia intelectual, la conciencia crítica, la memoria, la relación entre lenguaje y pensamiento, y una mirada muy lúcida sobre la identidad y la cultura. Es una figura profundamente vinculada a Jerez, a la provincia de Cádiz y a Andalucía, pero también está ligado de manera directa a la UCA, que lo distinguió como Doctor Honoris Causa en 2004 y conserva huellas documentales de su trayectoria en su Archivo.
Y había una tercera razón: su figura nos permitía construir una programación muy diversa. A partir de Caballero Bonald hemos podido unir literatura, patrimonio, archivo, lectura pública, diálogo intergeneracional y colaboración con instituciones culturales de referencia. El centenario ha sido una oportunidad excelente, pero la elección responde sobre todo a que su legado sigue siendo plenamente fértil para pensar qué significa hoy la cultura en una universidad pública.
“La figura de Caballero Bonald nos ha permitido construir una programación diversa, donde hemos podido unir literatura, patrimonio, diálogo intergeneracional y colaboración con instituciones culturales”
La Universidad de Cádiz está trabajando en el impulso de las comunidades lectoras, ¿qué nos puede contar de esta iniciativa?
Queremos que la lectura forme parte de la vida universitaria como una práctica compartida, abierta, intergeneracional y conectada con el entorno social. Para ello, a partir de septiembre, con la ayuda del Gabinete de Comunicación y Marketing, vamos a lanzar una propuesta para que nuestros estudiantes se involucren en programas como Presencias Literarias. Traemos a escritores y a escritoras que, a priori, son desconocidos para los más jóvenes, pero que tienen obras con las que estamos seguros de que pueden conectar. Actualmente estamos trabajando en esa dirección desde varios frentes. Por una parte, a través de la programación cultural y bibliotecaria, con actividades que favorecen la lectura. Por otra, mediante la creación y visibilización de espacios estables, como los clubes de lectura.
Además, nos parece muy importante formar mediadores de lectura, porque las comunidades lectoras no surgen solo por afinidad, también necesitan acompañamiento, dinamización y continuidad. En ese sentido, estaremos presentes en la International Summer School con un curso sobre mediación lectora y comunidad. También estamos involucrando a la Red Internacional de Universidades Lectoras a través de actividades como las Jornadas Internacionales en torno al Libro Infantil y Juvenil o como parte de la programación de los cursos de verano de Cádiz.
En el mes de mayo, la escritora Sabina Urraca estará en la Universidad en el marco de las Presencias Literarias. ¿Qué acogida tienen estos eventos entre la comunidad universitaria y qué aportan a la agenda cultural de la UCA?
Estos encuentros tienen una acogida muy sólida, y yo diría que eso se explica sobre todo por su trayectoria y por su formato. Presencias Literarias no es una actividad improvisada ni puntual, sino un ciclo veterano, muy asentado en la vida cultural de la Universidad, que lleva décadas generando un espacio de encuentro directo con escritores y escritoras de reconocido prestigio. Esa continuidad en el tiempo es la mejor prueba de su valor y de su capacidad de convocatoria. Además, funciona muy bien porque propone algo especialmente valioso en una universidad, como es la conversación, la escucha y el pensamiento compartido. Un valor añadido es el hecho de que estos encuentros se graben, lo que nos permite llegar a un amplio público, especialmente a países de América Latina. La propia UCA subraya ese carácter directo y participativo del ciclo. Sin embargo, nos gustaría acercarnos más directamente al colectivo estudiantil.
En el caso de Sabina Urraca, además, hablamos de una autora muy singular dentro del panorama actual, con una escritura muy personal y una voz muy reconocible. Su presencia aporta contemporaneidad, riesgo literario y una conexión clara con las formas de escritura más vivas de hoy. Por tanto, yo diría que Presencias Literarias aporta tres cosas fundamentales a la agenda cultural de la UCA: continuidad, calidad y apertura, ya que convierte la Universidad en un lugar de encuentro entre creación contemporánea, comunidad universitaria y ciudadanía.
“Presencias Literarias aporta continuidad, calidad y apertura a nuevos horizontes culturales”
¿Qué importancia tiene la colaboración, para las actividades culturales, de la Universidad de Cádiz con otras entidades tanto públicas como privadas?
La colaboración con otras entidades, tanto públicas como privadas, es fundamental. No la entendemos como un complemento, sino como una de las bases que hacen posible una programación cultural más rica, más abierta y con mayor capacidad de impacto. Hoy en día es inconcebible realizar una programación cultural sin aunar esfuerzos personales y económicos. La universidad aporta criterio académico, vocación pública y capacidad de articulación; y las entidades colaboradoras aportan también recursos, redes, especialización, patrimonio, visibilidad o conexión con públicos distintos.
Esa colaboración nos permite trabajar con más amplitud y nos ayuda a traer autores y autoras de referencia, a desarrollar exposiciones mejor documentadas o a impulsar ciclos especializados. También hace posible conectar la agenda cultural universitaria con instituciones culturales del territorio como son las fundaciones –Unicaja, Caballero Bonald, Carlos Edmundo de Ori o Fernando Quiñones–, los ayuntamientos –Puerto Real, Jerez, Algeciras, Cádiz o San Roque– o la propia Diputación Provincial.
Pero hay algo todavía más importante. La colaboración refuerza la idea de que la cultura universitaria no debe vivirse de forma aislada. Una universidad pública tiene que dialogar con su entorno, generar alianzas y construir ecosistemas culturales compartidos, algo que conecta directamente con la misión del Servicio de Extensión Universitaria y de la propia estructura colaborativa que muestran sus programas. Por tanto, para nosotros la colaboración no es solo útil, sino también estratégica.
“Además de posicionarnos estratégicamente, la colaboración con otras entidades refuerza la idea de que la cultura universitaria no debe vivirse de forma aislada”
¿Cuáles son los proyectos en los que se encuentra trabajando actualmente la Dirección General de Cultura de la Universidad de Cádiz?
Ahora mismo estamos trabajando en varios proyectos y líneas de acción que, en realidad, responden a una misma idea: construir una cultura universitaria estable, abierta, participativa y presente en los cuatro campus. Por ello, pretendemos consolidar ciclos como Presencias Literarias, Campus Cinema, Campus Jazz, Campus Rock… Además de seguir avanzando en la dimensión formativa, sustentada por las escuelas de fotografía, jazz y música moderna, cine, danza y flamenco. También hemos suscrito un convenio con el Centro Cultural Luis Gonzalo, para avanzar en la dimensión formativa artística y hemos iniciado una importante colaboración con el pintor gaditano Cecilio Chaves. A lo anterior se une la consolidación de programas como Campus Crea, Campus Cinema, Gastro UCA y otras actividades de CELAMA, que permiten que la comunidad universitaria no sea solo espectadora, sino también protagonista de procesos de aprendizaje, creación y participación cultural. También estamos trabajando en el impulso a la creación y al talento, con convocatorias que dan visibilidad a artistas y creadores, como el XXVIII Concurso de Pintura Rápida o el concurso de fotografía con móvil Veo-Veo.
Y, por supuesto, hay una línea estratégica de apertura social muy clara, reflejada en la preparación de la 76.ª edición de los Cursos de Verano de Cádiz, concebidos como un espacio de encuentro entre universidad y sociedad. A eso se suma el interés por escuchar mejor a nuestra comunidad y mejorar la programación a través de herramientas participativas como Proyecto Opina 2026. Más que hablar de un único proyecto, yo hablaría de una agenda de trabajo articulada en torno a varios ejes, como son lectura y literatura, formación cultural, apoyo a la creación, programación en red en los campus y apertura de la universidad a su entorno.
