Investigadores de la Universidad de Cádiz demuestran que la jerarquía social también determina el acceso al agua en las aves 3 septiembre 2026
Un estudio realizado con mirlos capiblancos en el Parque Nacional del Teide revela que los individuos dominantes beben más y acceden con mayor facilidad a los puntos de agua, un comportamiento que puede ser clave para la conservación de especies vulnerables frente al cambio climático
El acceso al agua no depende únicamente de que este recurso esté disponible. También influyen las relaciones sociales entre los propios animales. Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Cádiz ha demostrado que los mirlos capiblancos con una posición dominante dentro del grupo acuden con mayor frecuencia a los puntos de agua, beben más y consumen mayores volúmenes diarios que los individuos subordinados. El trabajo aporta una nueva perspectiva sobre cómo la organización social puede condicionar el acceso a un recurso esencial para la supervivencia, especialmente en ecosistemas donde el agua es escasa y el cambio climático intensifica las condiciones de sequía.
Esta investigación ha sido desarrollada por los investigadores Tamara Burgos, Juan P. González-Varo y Beatriz Rumeu, del departamento de Biología y del Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR) de la Universidad de Cádiz, junto con Juan Carlos Illera, de la Universidad de Oviedo, y Manuel Nogales, del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC). Los resultados se han publicado en la revista Integrative Zoology, una de las publicaciones internacionales de referencia en el ámbito de la zoología.
Cada invierno llega una pequeña población de mirlos capiblancos (Turdus torquatus) procedentes del norte de Europa al Parque Nacional del Teide. Aunque se trata de unas pocas decenas de individuos, esta población desempeña un papel ecológico de gran importancia, ya que actúa como uno de los principales dispersores de semillas del cedro canario (Juniperus cedrus), una especie endémica amenazada cuya regeneración depende, en buena medida, de estas aves. Sin embargo, el progresivo aumento de la aridez y la reducción de las precipitaciones están limitando cada vez más la disponibilidad de agua en este ecosistema de alta montaña. Estudios anteriores de este mismo equipo ya habían demostrado que la disponibilidad de frutos de cedro y de puntos de agua condiciona los movimientos de los mirlos capiblancos durante su estancia en el Teide.
Para comprender cómo utilizan el agua estos animales, el equipo investigador realizó un seguimiento individual de nueve ejemplares marcados durante el invierno de 2022-2023. Mediante cámaras automáticas instaladas en tres puntos de agua, registraron miles de visitas y analizaron el comportamiento de cada ave, su frecuencia de consumo, el tiempo que permanecía en el bebedero y las interacciones sociales que mantenía con otros individuos. Este enfoque permitió estudiar, por primera vez con este nivel de detalle, cómo las diferencias individuales influyen en el uso del agua dentro de una misma población.
Los resultados muestran que la posición social tiene un efecto decisivo, de hecho, los individuos dominantes visitaron los puntos de agua con mayor frecuencia, bebieron más veces y alcanzaron consumos diarios de agua cercanos al 30% de su peso, mientras que los subordinados llegaron a reducir alrededor de un 75% la cantidad ingerida durante las visitas en las que coincidían con estos ejemplares. Estas diferencias no pudieron explicarse por el tamaño corporal, el sexo o la edad de las aves, sino por el comportamiento y la jerarquía social establecida dentro del grupo.
Asimismo, la investigación pone de manifiesto que no todos los puntos de agua ofrecen las mismas condiciones. La presencia de sombra, refugio o alimento modifica el comportamiento de los individuos y hace que algunos lugares sean utilizados de forma preferente por determinadas aves. En uno de los puntos de agua, situado bajo un cedro canario, los investigadores observaron que las visitas se producían siempre en solitario, lo que evidencia que las características del entorno inmediato también condicionan el acceso a este recurso esencial.
Más allá de este caso de estudio, el trabajo pone de relieve la importancia de estudiar el comportamiento individual en lugar de limitarse a describir la respuesta media de una población. Analizar únicamente los valores medios puede ocultar diferencias relevantes entre individuos que resultan determinantes para comprender cómo responderán las especies a un escenario de cambio climático, especialmente cuando dependen de recursos tan limitados como el agua. Los autores consideran que incorporar esta variabilidad individual permitirá diseñar estrategias de conservación más eficaces para especies que desempeñan funciones ecológicas esenciales para la regeneración de los ecosistemas, como la dispersión de semillas.
Referencia bibliográfica: Burgos, T., González-Varo, J. P., Illera, J. C., Nogales, M., & Rumeu, B. (2026): ‘Water Use Behavior of Individual Birds: Ring Ouzels in an Arid High-Mountain Ecosystem’. Integrative Zoology. https://doi.org/10.1111/1749-4877.70166

