El FabLab de la UCA transforma residuos plásticos en mobiliario urbano sostenible gracias a un proyecto de economía circular 5 julio 2026
Estudiantado de la Escuela Superior de Ingeniería participa en una iniciativa desarrollada junto al IEDT de la Diputación de Cádiz que convierte desechos locales en bancos y taburetes diseñados para su reutilización futura
La reutilización de residuos plásticos y la búsqueda de nuevas soluciones para reducir su impacto ambiental han centrado uno de los últimos proyectos desarrollados en el Laboratorio de Fabricación Digital (FabLab) de la Universidad de Cádiz. Esta iniciativa, impulsada en colaboración con el Instituto de Empleo y Desarrollo Socioeconómico y Tecnológico (IEDT) de la Diputación Provincial de Cádiz y desarrollada dentro de la iniciativa Next Hub UCA del Vicerrectorado de Emprendimiento y Empleabilidad, está coordinada por la profesora Ana Pilar Valerga, perteneciente al departamento de Ingeniería Mecánica y Diseño Industrial y responsable de este laboratorio, y ha permitido transformar plásticos desechados en elementos de mobiliario urbano funcional, demostrando el potencial de la economía circular aplicada al diseño y la fabricación digital.
El proyecto se ha desarrollado en las instalaciones del FabLab, ubicadas en la Escuela Superior de Ingeniería (ESI), y ha contado con la participación de Nicolás Morales y Lucía Vila, contratados en el marco de este proyecto, así como con la colaboración de la estudiante Clara Gaona.
Es interesante indicar que durante los primeros meses de trabajo, el equipo logró recuperar y clasificar más de veinte kilogramos de residuos plásticos procedentes tanto de la propia actividad universitaria como de hogares y empresas de la provincia. Entre los materiales reutilizados se encuentran restos de impresión 3D generados en la Escuela Superior de Ingeniería, envases de uso cotidiano y excedentes cedidos por empresas locales, configurando una red de colaboración que conecta universidad, tejido productivo y ciudadanía.
A partir de estos materiales, el equipo diseñó y fabricó diferentes prototipos de bancos y taburetes mediante técnicas de fabricación digital. La propuesta combina piezas obtenidas a partir de plástico reciclado con elementos de madera recuperada, dando lugar a estructuras resistentes y fácilmente desmontables. Así, estas características permiten sustituir o reutilizar cada componente de forma independiente, prolongando la vida útil de los productos y favoreciendo su futura reincorporación a nuevos ciclos de uso.
Más allá de los resultados materiales, el proyecto ha servido como espacio de aprendizaje y experimentación para el alumnado participante, que ha podido aplicar conocimientos relacionados con el diseño sostenible, la selección de materiales, la fabricación digital y la gestión de residuos. La experiencia demuestra cómo los laboratorios universitarios pueden convertirse en entornos donde la innovación tecnológica se pone al servicio de los retos ambientales y sociales.
Además de todo ello, esta iniciativa ha permitido comprobar que los residuos plásticos generados en el entorno más cercano constituyen un recurso con un elevado potencial de aprovechamiento cuando se gestionan adecuadamente. Y es que el proyecto no solo ha hecho posible la fabricación de mobiliario urbano, sino que también ha validado una metodología replicable que puede contribuir a impulsar nuevas estrategias locales de reciclaje y valorización de residuos.
La colaboración entre la Universidad de Cádiz y el IEDT pone de manifiesto el valor de la transferencia de conocimiento y la cooperación institucional para afrontar desafíos vinculados a la sostenibilidad. Los resultados obtenidos abren la puerta a futuras iniciativas orientadas a optimizar procesos de reciclado y a promover modelos de producción más circulares, con beneficios tanto ambientales como económicos para los municipios de la provincia.
