El catedrático emérito Alberto Ramos participa en el homenaje a Fernando Quiñones organizado por el Instituto Cervantes 30 julio 2026
El profesor ha impartido en la Casa de Iberoamérica la conferencia ‘La Constitución de Cádiz como emblema de libertad’, dentro del programa de actividades de la Reunión Anual del Instituto Cervantes
El catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad de Cádiz Alberto Ramos Santana ha participado este miércoles en el homenaje al escritor chiclanero Fernando Quiñones celebrado en la Casa de Iberoamérica de Cádiz, una actividad incluida en el programa cultural de la Reunión Anual del Instituto Cervantes, que durante tres jornadas ha reunido en la provincia al equipo directivo y a responsables de centros de la institución.
La intervención de Ramos Santana, titulada La Constitución de Cádiz como emblema de libertad, ha abordado la importancia que tuvieron los símbolos, las representaciones y los actos públicos en la difusión de los principios constitucionales surgidos de las Cortes de Cádiz. A través de su conferencia, el historiador ha explicado cómo los diputados recurrieron a un amplio repertorio de elementos visuales y ceremoniales para hacer comprensible el nuevo orden político en una sociedad marcada por elevados índices de analfabetismo y una limitada cultura política.
Durante su exposición, el profesor ha destacado que la Constitución de 1812 trascendió el ámbito estrictamente jurídico para convertirse en un símbolo reconocible por la ciudadanía. Para ello se recurrió a alegorías, arquitectura efímera, emblemas y ceremonias públicas que ayudaban a transmitir el significado de los cambios políticos que se estaban produciendo.
Entre los ejemplos analizados han figurado la preparación de los espacios donde se reunieron las Cortes, tanto el Teatro de la Villa, en la entonces Isla de León, como el Oratorio de San Felipe Neri, decorados con arquitecturas efímeras dirigidas por Antonio Prat; la representación de la Constitución como un decálogo, evocando las tablas de Moisés; la presencia del sol como símbolo de la luz constitucional frente a las tinieblas del absolutismo; o la utilización de las columnas de Hércules para identificar a Cádiz como el lugar donde nació el texto constitucional.
Ramos Santana también ha puesto el foco en la dimensión pública que adquirieron las plazas durante este periodo histórico, convertidas en escenarios para la lectura de la Constitución y para las ceremonias de juramento. En este sentido, ha recordado cómo muchas localidades pasaron a denominar sus principales espacios urbanos Plaza de la Constitución, reforzando la presencia del nuevo orden político en la vida cotidiana. A ello se ha sumado la acuñación de monedas y otros elementos conmemorativos que contribuían a difundir los valores constitucionales entre la población.
Uno de los aspectos centrales de la conferencia ha sido el significado del juramento de la Constitución, al que el historiador ha atribuido un carácter profundamente transformador. Según ha explicado, este acto representó el paso de una sociedad formada por súbditos a otra integrada por ciudadanos conscientes de formar parte de la nación, al asumir colectivamente la soberanía nacional mediante un compromiso público.
La conferencia de Alberto Ramos Santana ha puesto el broche al homenaje dedicado a Fernando Quiñones dentro de la programación cultural de la Reunión Anual del Instituto Cervantes, que este año se ha celebrado principalmente en Jerez, coincidiendo con el centenario del nacimiento de José Manuel Caballero Bonald. El encuentro, inaugurado por Su Majestad la Reina Letizia, ha reunido durante tres días a cerca de un centenar de responsables de centros del Instituto Cervantes y a su equipo directivo para abordar distintas cuestiones relacionadas con la promoción internacional del español.
