Dos décadas de investigación en biomoléculas en la Universidad de Cádiz a través del INBIO 3 agosto 2026
El instituto, surgido de un proyecto gestado desde 2002, integra a especialistas de distintas áreas para ofrecer la excelencia en el estudio de las biomoléculas y su papel en los procesos biológicos
El Instituto de Biomoléculas (INBIO) de la Universidad de Cádiz es uno de los institutos de investigación con los que cuenta la institución y representa un espacio consolidado de investigación interdisciplinar dedicado al estudio de las biomoléculas y su papel en los procesos biológicos. Aunque su denominación como instituto universitario comenzó a utilizarse formalmente en 2012, su origen se remonta a una idea gestada una década antes, en 2002, fruto del trabajo colaborativo que ya venían desarrollando investigadores de distintas áreas científicas dentro de la UCA. Desde entonces, el INBIO ha evolucionado como una unidad independiente que integra conocimientos procedentes de las ciencias químicas, las ciencias de la vida y la biotecnología.
El desarrollo del Instituto responde a una necesidad clara: potenciar y estructurar una colaboración interdisciplinar que ya existía de manera natural entre grupos de investigación con trayectorias complementarias. Este enfoque permite abordar el estudio de nuevas moléculas, ya sea mediante su síntesis en laboratorio o a través de su aislamiento a partir de fuentes naturales, y analizar su función en distintos procesos biológicos. A partir de este conocimiento básico, el INBIO trabaja también en la exploración del potencial aplicado de estas biomoléculas, especialmente en ámbitos como el desarrollo de agroquímicos y de nuevos fármacos para el tratamiento o diagnóstico de patologías humanas de especial prevalencia.
Entre los objetivos estratégicos del Instituto destaca el impulso de sinergias científicas que permitan dar un salto cualitativo en la productividad investigadora. El INBIO busca favorecer condiciones que estimulen la interacción entre sus investigadores, con la finalidad de generar publicaciones de mayor impacto y proyectos de investigación más ambiciosos. Para ello, se apuesta por el desarrollo y la aplicación de metodologías avanzadas de caracterización de biomoléculas, esenciales para garantizar la viabilidad de sus posibles aplicaciones científicas y tecnológicas.
Otro eje fundamental del trabajo del INBIO es el estudio de los modelos y mecanismos funcionales de las biomoléculas, así como de sus interacciones con dianas biológicas en distintos organismos vivos. Esta aproximación permite comprender procesos biológicos complejos desde una perspectiva molecular, sentando las bases para avances tanto en investigación básica como en aplicaciones biomédicas y biotecnológicas. En este contexto, el Instituto promueve una visión integradora del conocimiento, en la que confluyen distintas disciplinas científicas.
Investigación en la Universidad de Cádiz
La atracción de talento constituye igualmente uno de los pilares del proyecto. El INBIO fomenta la incorporación de investigadores externos, tanto emergentes como consolidados, cuya actividad complemente y enriquezca la labor de los miembros actuales. De forma paralela, impulsa la participación de su personal investigador en convocatorias públicas nacionales e internacionales de recursos humanos, contribuyendo así a la formación y consolidación de equipos competitivos y a la renovación constante del tejido científico del Instituto.
Por supuesto, en la línea del trabajo desarrollado por la Universidad en los últimos años, la internacionalización ocupa un lugar destacado en la estrategia del INBIO. El Instituto promueve activamente el establecimiento de colaboraciones internacionales y la participación de sus investigadores en convocatorias europeas, conscientes de que la investigación en biomoléculas se desarrolla en un contexto global. Asimismo, presta apoyo institucional y económico para la organización de simposios, reuniones y congresos internacionales, así como para la asistencia a estos encuentros cuando los miembros del Instituto realizan aportaciones relevantes.
Desde el punto de vista organizativo, el funcionamiento del INBIO se rige por un reglamento interno aprobado para los institutos universitarios de la Universidad de Cádiz. Su estructura de gobierno se articula en torno a un Consejo de Instituto, del que dependen la dirección, la subdirección y la secretaría. A su vez, el Consejo nombra un Consejo Ejecutivo integrado por
representantes de los distintos departamentos del Instituto, con un máximo de doce miembros, y puede constituir comisiones asesoras específicas, entre ellas una Comisión de Evaluación Externa.
