Lengua
La cercanía geográfica, el ambiente de vecindad durante algunas épocas, el trasvase de grupos humanos en uno y otro sentido y los períodos de historia política común han favorecido que las influencias culturales se perciban también en el campo de la lengua y de la literatura. Una vez más, la identidad islámica de una parte importante de la sociedad hispánica medieval hizo que se produjera un grado de arabización notable, tanto más cuanto mayor grado de formación cultural tuvieran los diferentes grupos.
En España se utilizó como propia la lengua árabe, mayoritaria en Marruecos. Lamentablemente, se perdió el uso oral de la misma por la persecución a que fue sometida después de la caída del reino nazarí. Sin embargo, el desarrollo general de la cultura andalusí afectó a la conformación de la lengua castellana, que se impondría como hegemónica en España desde el siglo XVI. El castellano necesitaba de muchas palabras de origen árabe para poder expresar conceptos y objetos de los que carecía de término alguno, la mayoría de los cuales habían sido proporcionados por la cultura andalusí. De esta forma, unas cuatro mil palabras de origen árabe penetraron en la lengua española, correspondiente a áreas tan diversas como el mobiliario doméstico, la agricultura, la economía, las actividades fabriles, pesos y medidas, etc. En el apartado de mobiliario mencionamos algunas de ellas. Estas palabras, conservándose en su pureza árabe originaria o en las variantes dialectales de las diferentes hablas, se utilizan en Marruecos y permite poder reconocer algunos términos cuando se está hablando en dos lenguas distintas.
El exilio de los judíos expulsados a partir de 1492, el de musulmanes en diferentes épocas y el de los moriscos en 1614, que se establecieron en Marruecos como tierra de acogía, hizo que la lengua española se utilizara familiarmente en las poblaciones de mayor presencia de estos grupos, lengua que continuaría empleándose hasta la época de Protectorado. Mientras el español peninsular iba modernizándose y evolucionando, la lengua de judíos, musulmanes españoles y moriscos tendía a conservar los rasgos antiguos, obviamente contaminada con los aportes del árabe marroquí o del beréber. El contacto de estos grupos con los autóctonos facilitaba que estos fuesen incorporando centenares de términos españoles, generalmente relativos a objetos concretos. De esta forma, sobre todo en el norte marroquí, donde mayor presencia de judíos y moriscos había, una parte importante de la población general conocía la lengua española, y toda ella empleaba con frecuencia palabras castellanas en cualquier conversación.
El Protectorado da savia nueva al español utilizado en Marruecos. La presencia de personal colonial de índole militar, técnico, administrativo, de sus familias, así como de los particulares que fueron asentándose para trabajar en la agricultura, industria y obras públicas llevó el español moderno, sobreponiéndose a las formas antiguas, que tendieron a irse arrinconando frente al empuje del lenguaje hablado por los españoles. No obstante, siguen empleándose en Marruecos formas que en la Península consideraríamos arcaicas o en desuso y que deberían protegerse. Junto con la lengua, se utilizan refranes, dichos y expresiones de origen peninsular que en muchos casos se han traducido al árabe y al beréber, siendo utilizados en las tres lenguas por los diversos componentes del espacio humano marroquí.
La cooperación lingüística con Marruecos, por parte de España, está garantizada con los cinco centros del Instituto Cervantes, que intervienen también en la cooperación cultural. Las Universidades marroquíes cuentan con departamentos de español, desde el primero creado en Rabat, en la Universidad Mohammed V (el único existente hasta 1974), y los que se han ido creando a lo largo del tiempo. El departamento de español de la Universidad de Tánger-Tetuán, colabora con diferentes organismos españoles. Por lo que respecta a la enseñanza del árabe y demás lenguas habladas en Marruecos, la Universidad de Cádiz ofrece el árabe dialectal marroquí y el beréber como materias obligatorias para los que cursen la licenciatura de Estudios Árabes e Islámicos, por la vinculación que dicha Universidad quiere tener con el país vecino. Asimismo, la Universidad de Cádiz, en el campus de Algeciras, patrocina el Aula Universitaria del Estrecho, mediante la realización de cursos de aprendizaje de las lenguas habladas en el país vecino, así como conferencias y cursos sobre diferentes facetas de la cultura marroquí.

